La vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, recibió el último miércoles al dirigente ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero y al cuerpo de delegados del ferrocarril Sarmiento, en un encuentro que sobresale por su fuerte contenido político en medio de la creciente distancia que mantiene con el presidente Javier Milei.
La reunión tuvo como eje la situación del sistema ferroviario y el reclamo para que la Emergencia Ferroviaria se aplique de manera integral, con fondos destinados a obras, mantenimiento y seguridad. Sin embargo, el dato político fue que Villarruel abrió las puertas del Senado a uno de los referentes sindicales y de izquierda más críticos del Gobierno nacional.
El encuentro se produjo luego de que Sobrero y los delegados mantuvieran reuniones con senadores del bloque kirchnerista entre ellos José Mayans, Eduardo “Wado” de Pedro y Jorge Capitanich. Según explicó el dirigente ferroviario, también fueron convocados por Cecilia Moreau y Leandro Santoro para exponer el mismo informe técnico ante el Congreso y la Legislatura porteña.
El reclamo por la emergencia ferroviaria
Durante la reunión, los trabajadores presentaron un informe sobre el estado del sistema ferroviario y advirtieron sobre el “crítico e insostenible” deterioro de las vías, el señalamiento y el material rodante, además de denunciar la falta de mantenimiento, la reducción de servicios y los despidos encubiertos mediante retiros voluntarios.
También plantearon que los salarios ferroviarios quedaron por debajo de la línea de pobreza y reclamaron que la situación sea debatida por todos los bloques del Senado.
“La seguridad de los trabajadores y usuarios está por encima de todo. Vamos a reunirnos con todos los que haga falta hasta que la Emergencia Ferroviaria se aplique de verdad y los recursos se destinen a obras, mantenimiento y seguridad”, sostuvo Sobrero tras el encuentro.

El dirigente también atribuyó a las denuncias impulsadas por el cuerpo de delegados la decisión de interrumpir durante cuatro días el servicio del ferrocarril Sarmiento para realizar trabajos sobre la infraestructura. No obstante, consideró que se trata apenas de “un primer paso” y reclamó la ejecución integral del plan de emergencia.
Un gesto político en plena interna libertaria
Aunque Sobrero aclaró que las reuniones “no implican ningún apoyo político” y que su objetivo es advertir sobre la situación del sistema ferroviario ante todos los espacios, la decisión de Villarruel de recibirlo adquiere una lectura política inevitable.
El encuentro llega en un momento de máxima tensión entre la vicepresidenta y Javier Milei. Tras una sucesión de desplantes del Presidente hacia su compañera de fórmula, Villarruel profundizó su perfil propio y, en uno de los gestos más comentados de las últimas semanas, ni siquiera acompañó a Milei durante su discurso por el Día de la Bandera en Rosario, marcando una nueva señal del deterioro de la relación.
En ese contexto, la foto con Sobrero —histórico dirigente sindical de izquierda y uno de los principales críticos de las políticas del Gobierno en materia ferroviaria— vuelve a mostrar a Villarruel tomando distancia de la estrategia política de la Casa Rosada y exhibiendo una agenda propia desde el Senado que incomoda al gobierno nacional.

