Alberto Samid, el histórico empresario de la carne, exfuncionario y protagonista de innumerables controversias en la política y la televisión argentina, volvió a ser tendencia en la red social X (ex Twitter). Pero esta vez no fue por alguna de sus incendiarias declaraciones, ni por su histórica pelea mediática como aquellas legendarias trompadas con Mauro Viale.
Ahora, el matarife se convirtió en un inesperado protagonista de la próxima marcha antirracista y antidiscriminación, que se llevará a cabo el sábado 1° de febrero.
Todo comenzó cuando un usuario, con evidente intención de burla, publicó una imagen editada de Samid con una estética completamente alejada de su perfil habitual. En la foto, el empresario aparecía con la cara maquillada, los labios pintados y una peluca de colores, además de una remera con la bandera del orgullo LGBT+.
La idea era clara: poner en ridículo a Samid, un hombre “de negocios”, de perfil rústico, ligado al mundo de la carne y con valores tradicionalmente asociados a un machismo recalcitrante.
Sin embargo, lo que nadie esperaba era su reacción. Lejos de ofenderse o responder con enojo, como suele hacerlo con sus críticos, Samid recogió el guante con una frescura inusual y lanzó un inesperado: “Allí estaremos”.
Con esa simple frase, el empresario confirmó su presencia en la marcha y descolocó a propios y ajenos.
“Diversidad” de reacciones
El hecho generó un revuelo inmediato en las redes sociales. Algunos aplaudieron su actitud, viéndolo como un gesto de apoyo a la lucha contra la discriminación. Otros especularon con que simplemente se tomó la situación con humor.
Lo cierto es que, en un contexto donde figuras públicas suelen evitar posicionarse en cuestiones delicadas, Samid decidió jugar su propia carta y sumarse a la manifestación contra las políticas de Javier Milei, quien desató un fuerte rechazo con sus declaraciones en el Foro de Davos, donde vinculó la identidad de género y la homosexualidad con la pedofilia, siguiendo la línea de discursos conservadores como los de Donald Trump.

El matarife, siempre ligado al campo nacional y popular, mantiene una postura crítica hacia Milei, y su aparición en la marcha puede leerse también como un mensaje político.
Samid: Ningún “viejo lesbiano”
En tiempos donde el gobierno libertario promueve discursos contra la “ideología de género” y el “wokismo”, Samid, a sus más de 70 años, muestra que la defensa de ciertos valores no es exclusiva de un sector y que aún alguien con su perfil puede tener un gesto inesperado de apoyo.
Más allá de sus antecedentes judiciales, de su condena y de su imagen muchas veces asociada a prácticas empresariales turbias, su participación en la marcha deja en claro que las etiquetas no siempre se ajustan a la realidad.
Puede que nunca lo hubiéramos imaginado envuelto en una bandera multicolor, pero Samid, con su característico estilo frontal, volvió a demostrar que en la red social de Elon Musk nadie tiene el guion asegurado.


