La vicepresidenta Victoria Villarruel volverá a quedar en el centro de la escena política este sábado cuando participe del acto por el Día de la Bandera en Rosario, donde compartirá espacio con Javier Milei y Manuel Adorni. La decisión tiene una fuerte carga política: no fue invitada formalmente por la Casa Rosada, mantiene una relación prácticamente rota con el Presidente y, además, llega después de haber cuestionado duramente al jefe de Gabinete por las explicaciones que brindó sobre su patrimonio.
La confirmación llegó a través de un mensaje publicado en la red social X. En respuesta a una usuaria que le pidió que estuviera presente en Rosario, Villarruel escribió: “El sábado estaré en Rosario, mi segunda casa y cuna de mi familia paterna. Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el General Belgrano izó nuestra Bandera por primera vez a orillas del río Paraná”.
El sábado estaré en Rosario, mi segunda casa y cuna de mi familia paterna. Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el General Belgrano izó nuestra Bandera por primera vez a orillas del río Paraná.— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) June 18, 2026
La presencia de la vicepresidenta agrega un condimento especial a una ceremonia que el Gobierno pretendía utilizar para exhibir una imagen de normalidad institucional en medio de las crecientes turbulencias que atraviesa la administración libertaria. No sólo porque la titular del Senado no forma parte desde hace tiempo del círculo de confianza presidencial, sino porque en los últimos días elevó el tono de sus críticas hacia uno de los funcionarios más cuestionados del gabinete.
La semana pasada, cuando fue consultada en redes sociales sobre las explicaciones de Adorni respecto de su crecimiento patrimonial, Villarruel fue tajante. “No. Me parece una vergüenza su accionar y sus explicaciones”, respondió al ser consultada sobre si le creía al jefe de Gabinete.
La declaración cayó como una bomba dentro del oficialismo, especialmente porque llegó cuando el funcionario ya enfrentaba una creciente presión política y judicial por las inconsistencias detectadas en sus declaraciones juradas y por las explicaciones posteriores que brindó sobre ahorros en dólares, inversiones en criptomonedas y movimientos patrimoniales.
Más tensión para la Casa Rosada
El viaje a Rosario también se produce apenas horas después de otro mensaje que alimentó las especulaciones sobre la interna libertaria. “Tengo más verdades para decir, no sé si están preparados para escucharlas”, escribió Villarruel en X al responder a un usuario que cuestionaba a Karina Milei.
La frase fue interpretada en distintos sectores políticos como una nueva advertencia dirigida al núcleo de poder que rodea al Presidente y como una señal de que la vicepresidenta no está dispuesta a bajar el perfil en medio de la crisis que atraviesa el oficialismo.
Desde hace meses, la relación entre Milei y Villarruel se encuentra totalmente quebrada. En la Casa Rosada admiten en privado que la vicepresidenta quedó excluida de las decisiones estratégicas del Gobierno y sostienen que ya no integra la mesa política del oficialismo.
Esa distancia volvió a quedar expuesta en la organización del acto del Día de la Bandera. Según trascendió, la titular del Senado no recibió una invitación formal por parte del Poder Ejecutivo, pese a tratarse de la segunda autoridad institucional del país. Aun así, confirmó su presencia y obligará a la Casa Rosada a administrar una foto incómoda.
La situación adquiere todavía mayor relevancia porque el acto marcará también una de las primeras apariciones públicas de Adorni después de varias semanas atravesadas por cuestionamientos sobre su patrimonio y por el avance de iniciativas opositoras que buscan interpelarlo en el Congreso.
De esta manera, lo que debía ser una jornada de celebración patriótica podría transformarse en un nuevo escenario para exhibir las tensiones internas de La Libertad Avanza. Y Villarruel parece decidida a aprovechar cada oportunidad para recordarle al Gobierno que sigue siendo una figura con peso propio dentro del tablero político nacional.

