El “toma todo” que vienen llevando a cabo los Estados Unidos desde su irrupción en el mundo del fútbol -Fifagate mediante- tiene su punto más alto en la organización de la Copa del Mundo 2026 y de las copas América de 2023 y 2028. En términos geopolíticos, ¿qué hay detrás de esta avanzada?
El analista internacional Gabriel Merino identificó algunas de las claves que permiten entender el fenómeno. Durante su participación en el stream político Parecemos Buenos Amigos, por INFOCIELO PLAY, marcó, por ejemplo, el declive de los EEUU como superpotencia, la respuesta a la centralidad que venían ganando los Brics y, de yapa, la posibilidad de pararse en el centro del mundo con una “fiesta” y no sólo como fuente de conflictos.
“En ese declive relativo, Estados Unidos dice ‘esto es mío y lo quiero todo acá'”, señaló Merino, quien planteó que Trump, mediante su influencia sobre Gianni Infantino, es el “jefe indirecto” de la FIFA. “Se juega acá, bajo mis reglas”, es el mensaje del Presidente. “Para Trump es pararse en el centro del mundo con algo positivo y no por estar bombardeando Irán”, agregó.
Tan así es la cosa que el siempre polémico Jefe de Estado hizo su magia para poder entregar él mismo la Copa a quien resulte campeón de la justa mundial, un hecho que no registra antecedentes.

¿Huele a desesperación norteamericana?
La pregunta que flota en el aire es si el despliegue es necesario o si empieza a traducirse -especialmente para los adversarios de EEUU- como “desesperación”. ¿Necesita el Rey estar todo el tiempo diciendo que es el Rey?
“Ahí se ve el cambio del mapa del poder mundial. En 2009 fue la primera reunión de los BRICS, en 2010 Sudáfrica organizó el mundial, luego Brasil en 2014 y Rusia en 2018. También los Juegos Olímpicos de Beijing y Río”, reseñó. Con esa jugada, las potencias emergentes se plantaron como “actores globales” por donde “pasaba lo nuevo”.
“En un momento, Estados Unidos y el occidente geopolítico se plantearon combatir eso, tratar de frenar esas tendencias. En general los resultados no son buenos; Trump puede sumar algún poroto pero en general resta”, cerró.

