En medio de las turbulencias financieras que aquejan la economía del país, el presidente Mauricio Macri encabezó esta mañana en la dársena norte del puerto de Buenos Aires la botadura del buque Santiago S. Tandanor. En la oportunidad, no brindó ninguna definición sobre el rumbo del país. Luego, recibirá en la Casa Rosada a un dirigente de iglesias evangélicas y presidirá una reunión del gabinete nacional.
El mandatario, en su discurso, pidió “colaborar para que exista una institucionalidad democrática”, y añadó que “está en nuestras manos construir esa tranquilidad sin generar miedo ni desconcierto”, y que por el contrario deben generar “paz y encuentro”.
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Luego, solicitó “dialogar y cooperar todo lo que haga falta”. Entonces, lanzó que “no es fácil, hay desconfianza y enojos, parece que es difícil generar consensos”.
En esa línea, sostuvo que “si actuamos de buena fe, si ponemos la voluntad y sobre todo el corazón, en lo único que importa, que son los argentinos, podemos lograr eso y mucho más”.
Más adelante, insistió en que “como presidente estoy acá para seguir dando pelea por ese futuro que nos merecemos”, por lo que imploró: “Vamos argentinos, estemos seguros con mucha fuerza, no podemos aflojar”.
Con un claro mensaje de campaña electoral, expresó que “los argentinos decidimos cambiar porque estamos seguros que podemos ser mejores. Basta de resignación, no dejemos que le gane a la esperanza”.
En la dársena norte del puerto metropolitano el mandatario estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Oscar Aguad; el titular de esa empresa naviera estatal, Jorge Arosa, y otras autoridades.
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