Los colectivos del transporte público que circulan por el Gran La Plata y el AMBA van a seguir funcionando con frecuencia reducida este miércoles. La drástica medida se debe a que el aumento de los combustibles pone en jaque a las finanzas de las empresas concesionarias. Hoy la situación podría agravarse aún más con un paro de choferes.
Así lo informó ayer la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio que conduce Roberto Fernández. A través de un comunicado dirigido al subsecretario de Transporte de la Nación, Fernando Cortes, el sindicato avisó que este miércoles vence el plazo legal para cobrar los haberes (cuarto día hábil del mes) y que si no se paga habrá medidas de fuerza. “La falta de pago de los sueldos de marzo, al 8 de abril, puede generar la automática abstención de tareas de todos los trabajadores”, indicaron.
La advertencia del sindicato llegó luego de que Marcelo Pasciuto, titular de la empresa Dota, dijera que ni Nación ni Provincia transfirieron los subsidios a las concesionarias. Según él, el gobierno bonaerense va a pagar “el lunes que viene” y el nacional algún día de esta semana. En este contexto, Pasciuto propuso que los choferes “trabajen igual mañana (por hoy) hasta que se acredite el dinero”.

La UTA puso el grito en el cielo tras estos dichos y pidió “respeto”. “Con estos sobresaltos es imposible trabajar con tranquilidad. Transportamos personas, todos los días, en calles que no están en el mejor estado, inseguros y ¿queremos sumar más?”, se preguntaron.
Por lo pronto, los colectivos van a funcionar con frecuencia de sábado y, como ayer, habrá demoras, unidades colapsadas y dificultades para usar el transporte público. Eventualmente, a eso habrá que sumarle la retención de tareas de los choferes que vayan confirmando que no percibieron sus haberes de marzo.

