La red de aliados internacionales de Javier Milei atraviesa semanas complicadas. A la derrota de Flávio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil y al revés electoral que sufrió Donald Trump en Estados Unidos se sumó este jueves la renuncia del presidente de Paraguay, Santiago Peña, uno de los mandatarios con los que el líder libertario había estrechado vínculos políticos e ideológicos.
Peña anunció su dimisión en medio de una profunda crisis financiera y política desatada por la intervención de Ueno Bank. La entidad, que tenía cerca de 2,9 millones de clientes, quedó bajo control de las autoridades después de que el Banco Central detectara graves problemas de solvencia. La medida dejó a miles de ahorristas sin acceso a sus depósitos y puso bajo la lupa los vínculos entre el banco y el poder político paraguayo.
La salida del mandatario se precipitó cuando la oposición avanzó con un pedido de juicio político en el Congreso. La iniciativa también consiguió el respaldo de Horacio Cartes, expresidente y titular del Partido Colorado, la fuerza oficialista que había llevado a Peña al poder. La Cámara de Diputados llegó a votar su destitución minutos después de que anunciara la renuncia.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, comunicó Peña a través de sus redes sociales.
El dirigente también pidió disculpas a los paraguayos y aseguró que su prioridad era garantizar la tranquilidad de quienes confiaron sus ahorros en el sistema financiero. Su vicepresidente, Pedro Alliana, quedó encaminado a sucederlo.
Milei pierde a otro aliado regional
La renuncia de Peña llega después de otro golpe para el mapa de afinidades internacionales que cultivó Milei. El 25 de octubre, Luiz Inácio Lula da Silva derrotó a Flávio Bolsonaro en el balotaje brasileño y consiguió un nuevo mandato. El senador, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, había recibido el respaldo político de Milei y de Trump durante la campaña.
El resultado también dejó expuesta la posición del Gobierno argentino. Como contó Infocielo, Milei celebró inicialmente el desempeño de Bolsonaro en la primera vuelta, pero evitó felicitar públicamente a Lula tras su victoria definitiva. Incluso compartió publicaciones que ponían en duda la transparencia de los comicios.
En paralelo, el mandatario estadounidense Donald Trump sufrió un fuerte revés en las elecciones de medio término. Los demócratas consiguieron el control de ambas cámaras del Congreso, un resultado que limitará el margen de maniobra del republicano durante los dos últimos años de su mandato.
Para Milei, el vínculo con Trump no es solamente una coincidencia ideológica. El respaldo financiero de Washington, incluido el swap por 20.000 millones de dólares acordado en 2025, convirtió a la administración republicana en un socio central de la estrategia económica del Gobierno argentino.
En ese contexto, la Casa Rosada había intentado relativizar el impacto de los comicios estadounidenses. El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que la relación bilateral con Estados Unidos trasciende quién ocupe la Casa Blanca y que Argentina mantiene una alineación estratégica con ese país. Sin embargo, la nueva composición del Congreso podría complicar futuras asistencias financieras.
La oposición se burla de la suerte de Milei
Las sucesivas derrotas y crisis de los dirigentes cercanos al Presidente también alimentaron las chicanas de la oposición argentina. Algunos referentes aprovecharon la caída de Peña para ironizar sobre los resultados que vienen cosechando los aliados internacionales de Milei.
Uno de ellos fue el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, que compartió un video del mandatario argentino en el que utilizaba a Paraguay como ejemplo de lo que había que hacer en materia económica. “Te liquida”, escribió el funcionario de Axel Kicillof, en una referencia al desenlace político que terminó teniendo Peña.
También se sumó el expresidente Alberto Fernández. A través de su cuenta de X, publicó una imagen de Milei y Peña estrechándose las manos y luciendo las gorras rojas características de la campaña de Donald Trump, con la inscripción “Make America Great Again”.
“CYBERMONDAY EXTENDIDO. Lleve su gorra con descuento. ¡LIQUIDACIÓN POR CIERRE!”, ironizó el exmandatario.
Las burlas opositoras apuntan a instalar una suerte de efecto mufa alrededor de las alianzas internacionales de Milei. Más allá de las chicanas, los acontecimientos de las últimas semanas modificaron el escenario político de varios de los dirigentes con los que el Presidente argentino comparte afinidad y construyó una estrategia de acercamiento internacional.


