En la previa a los octavos de final, Gimnasia consiguió una nueva victoria en su casa y se subió a lo más alto de la Zona B. El Lobo se acostumbró a ganar, sabe manejar los diferente momentos del partidos y se ilusiona más que nunca con los playoffs. Llega entonado y espera rival.
El Lobo fue de más a menos. Como en una continuidad de su gran presente y de los últimos resultados obtenidos, marcó presencia de entrada. Mostró ser un equipo más compacto, con mucha confianza y fluidez en su juego. Seguro con la pelota y peligroso en ataque, necesitando poco para generar mucho daño.
Comenzó ganando desde el inicio del partido gracias a un golazo de cabeza de Janson, pero no logró imponerse del todo en el desarrollo. De hecho, a partir del primer tanto, el Pirata se activó y creció futbolísticamente, dominando el trámite y manejando la pelota con mucho criterio de tres cuartos de cancha en adelante.
Durante ese tramo, el equipo de Pereyra se sostuvo en su arquero y en la suerte. Chipi Chipi Castillo fue clave con grandes atajadas que mantuvieron el arco transitoriamente en cero y el azar también hizo lo suyo, con una pelota que pegó en el travesaño y salió. Belgrano no pudo empatar, pero Gimnasia sí logró ampliar la ventaja.

El gol de Auzmendi le trajo tranquilidad al equipo y pareció encaminar un triunfo contundente del Lobo. Sin embargo, en el momento menos esperado recibió un cachetazo que dejó el partido abierto. Un descuento sobre el final de la primera mitad que le dio vida al Pirata.
Y en el complemento Gimnasia se propuso el orden defensivo y cuidó la ventaja, replegándose demasiado en campo propio. El equipo de Zielinski se volcó decididamente en ataque y rodeó al Lobo contra su área. Así, el Pata armó línea de cinco y su equipo quedó lejos del arco rival, aunque no dejó de preocupar al Pirata.
El cambio de esquema y las piernas frescas le hicieron bien al equipo. Cedió la tenencia, pero se cerró bien y logró mantener la ventaja. Incluso quedó mejor posicionado para la contra y pudo ampliar la diferencia. Eso sí, en los minutos finales Belgrano embistió con todo y Castillo volvió a convertirse en una figura clave.
Aunque tuvo que trabajar mucho y pelear hasta el final, Gimnasia se llevó un nuevo triunfo para su enorme campaña, la cuarta de manera consecutiva y la 17º en la anual. Hubo compromiso, contagio, y mucho entusiasmo por seguir consiguiendo objetivos. El Lobo ganó, el Bosque fue una fiesta y el equipo de Pereyra llega en su mejor momentos a los mata-mata.


