Producto del deceso de un joven de 19 años oriundo de Misiones, presuntamente por fiebre amarilla, desde el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires se adviertió a la población que “en caso de viajar a zonas endémicas tanto de la mesopotamia argentina como de Brasil y Paraguay, deben aplicarse la vacuna contra esta enfermedad al menos diez días antes de partir”.
Según informan, la primer tanda de vacunas ya está disponible en los centros de vacunación de la Provincia y también está funcionando en el Hospital General San Martín de La Plata un centro de asesoramiento integral al viajero, antes, durante y luego de realizado el viaje.
“La aparición de los monos muertos, hace algunas semana atrás, se suma a otros hallados en octubre último en la zona de las Cataratas del Iguazú y fueron las primeras señales de alerta que dieron cuenta no sólo de la presencia del virus en la franja limítrofe entre Argentina y Brasil sino también que está bajando hacia el sur y ya llegó a Posadas. El verano pasado, luego de seis décadas sin informarse un solo caso de fiebre amarilla autóctona en el país, se registraron 8 casos de la enfermedad en humanos en Misiones y el número se contó por decenas en los países limítrofes”, indican.
Vale destacar que las altas temperaturas y las abundantes precipitaciones multiplican la presencia y actividad de los mosquitos trasmisores de la enfermedad: el Aedes aegyptis en zonas urbanas (el mismo insecto que trasmite en dengue), y el Haemagogus en zonas de selva son los vectores de la fiebre amarilla en América latina, una de las enfermedades infecciosas más peligrosas a la que se exponen los viajeros.
La vacuna es gratuita, su efectividad es por 10 años y no es necesario revacunarse antes de este período.
En ese contexto el director de Epidemiología del Ministerio de Salud bonaerense, Mario Masana Wilson, indicó que la entrega de vacunas por parte de la cartera sanitaria nacional ya se efectivizó para garantizar que todos aquellos turistas que quieran vacunarse puedan hacerlo rápidamente.
“Deben vacunarse las personas de entre nueve meses y 65 años que tengan previsto viajar o atravesar zonas de riesgo de fiebre amarilla. Para los casos que no están comprendidos entre estas edades debe hacerse una evaluación puntual de cada uno para evitar posibles efectos adversos de la vacuna”, dijo.
El funcionario señaló que deben vacunarse las personas cuyo destino sea la provincia de Misiones, la zona de Cataratas en la triple frontera, y la región de Asunción, en Paraguay. En tanto, deben inmunizarse contra la fiebre amarilla quienes viajen a las zonas fronterizas de Brasil, a la región selvática del Amazonas y al estado de Goias (Brasilia).
No es necesario vacunarse si el destino es la costa brasilera, cualquiera de sus playas, excepto que para llegar a ese destino se deba atravesar alguna de las zonas de riesgo mencionadas.
“Si el turista viaja vía área, por ejemplo, de Buenos Aires a Río no necesita vacunarse. Si en cambio hace el trayecto vía terrestre debe asesorarse para saber si pasa por una zona epidémica y en ese caso inmunizarse”, agregó Masana Wilson.
La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa aguda de origen viral que tiene una duración breve y gravedad variable. La infección puede progresar hacia la denominada etapa de intoxicación, con afectación de órganos vitales, y manifestaciones hemorrágicas.
La enfermedad se presenta con fiebre de inicio agudo acompañado de dolores musculares y de cabeza, pudiendo presentarse ictericia. El período de incubación varía de 3 a 6 días.
Según informan, la primer tanda de vacunas ya está disponible en los centros de vacunación de la Provincia y también está funcionando en el Hospital General San Martín de La Plata un centro de asesoramiento integral al viajero, antes, durante y luego de realizado el viaje.
“La aparición de los monos muertos, hace algunas semana atrás, se suma a otros hallados en octubre último en la zona de las Cataratas del Iguazú y fueron las primeras señales de alerta que dieron cuenta no sólo de la presencia del virus en la franja limítrofe entre Argentina y Brasil sino también que está bajando hacia el sur y ya llegó a Posadas. El verano pasado, luego de seis décadas sin informarse un solo caso de fiebre amarilla autóctona en el país, se registraron 8 casos de la enfermedad en humanos en Misiones y el número se contó por decenas en los países limítrofes”, indican.
Vale destacar que las altas temperaturas y las abundantes precipitaciones multiplican la presencia y actividad de los mosquitos trasmisores de la enfermedad: el Aedes aegyptis en zonas urbanas (el mismo insecto que trasmite en dengue), y el Haemagogus en zonas de selva son los vectores de la fiebre amarilla en América latina, una de las enfermedades infecciosas más peligrosas a la que se exponen los viajeros.
La vacuna es gratuita, su efectividad es por 10 años y no es necesario revacunarse antes de este período.
En ese contexto el director de Epidemiología del Ministerio de Salud bonaerense, Mario Masana Wilson, indicó que la entrega de vacunas por parte de la cartera sanitaria nacional ya se efectivizó para garantizar que todos aquellos turistas que quieran vacunarse puedan hacerlo rápidamente.
“Deben vacunarse las personas de entre nueve meses y 65 años que tengan previsto viajar o atravesar zonas de riesgo de fiebre amarilla. Para los casos que no están comprendidos entre estas edades debe hacerse una evaluación puntual de cada uno para evitar posibles efectos adversos de la vacuna”, dijo.
El funcionario señaló que deben vacunarse las personas cuyo destino sea la provincia de Misiones, la zona de Cataratas en la triple frontera, y la región de Asunción, en Paraguay. En tanto, deben inmunizarse contra la fiebre amarilla quienes viajen a las zonas fronterizas de Brasil, a la región selvática del Amazonas y al estado de Goias (Brasilia).
No es necesario vacunarse si el destino es la costa brasilera, cualquiera de sus playas, excepto que para llegar a ese destino se deba atravesar alguna de las zonas de riesgo mencionadas.
“Si el turista viaja vía área, por ejemplo, de Buenos Aires a Río no necesita vacunarse. Si en cambio hace el trayecto vía terrestre debe asesorarse para saber si pasa por una zona epidémica y en ese caso inmunizarse”, agregó Masana Wilson.
La fiebre amarilla es una enfermedad infecciosa aguda de origen viral que tiene una duración breve y gravedad variable. La infección puede progresar hacia la denominada etapa de intoxicación, con afectación de órganos vitales, y manifestaciones hemorrágicas.
La enfermedad se presenta con fiebre de inicio agudo acompañado de dolores musculares y de cabeza, pudiendo presentarse ictericia. El período de incubación varía de 3 a 6 días.

