Las redes sociales fueron uno de los grandes cambios de la sociedad del Siglo XXI, con la mayor capacidad de expresión y difusión de la comunicación en tiempo real de la historia. La política no es ajena a eso y cada vez con mayor frecuencia aparecen los análisis de redes y el Big Data como herramienta para la generación de políticas públicas.
Pero, a la vez, hay peligros en la utilización de las redes que están a la vuelta de la esquina. O, mejor dicho, a un click o scroll de distancia: los trolls, los microclimas y las fake news son las nuevas problemáticas que aparecen en la era digital.
TE PUEDE INTERESAR
¿Qué es real y qué no, y cómo se puede sacar realidad de las redes sociales? El politólogo y analista político Lucas Vidal, conversó con INFOCIELO sobre los desafíos y las posibilidades que traen este tipo de herramientas, y aseguró que son cada vez más importantes.
“Es necesaria la utilización de datos que internet nos da para el mejor diagnóstico de ciertas situaciones”, señaló. “No sólo de redes sociales, sino también de los datos que proporciona el Estado o las instituciones. Cada vez habrá más sociólogos, politólogos e incluso médicos que utilicen la inteligencia artificial y el análisis de datos para tener diagnósticos más certeros”, se entusiasmó.
En ese sentido, Vidal afirmó que “las redes nos dan un diagnóstico mucho más certero de lo que está pensando la gente en un momento preciso”, y que al analizar los datos que surgen de los mismos se pueden generar mejores estrategias para atacar los diferentes problemas.
“Es bastante complicado traer la nueva tecnología a la política tradicional”, reconoció Lucas Vidal en diálogo con INFOCIELO.
Los trolls: Qué son, qué quieren y cómo evitar que no entorpezcan un análisis
No todo es color de rosas. Hecha la ley, hecha la trampa, dice el refrán; y en el caso de las redes sociales y de internet la manipulación de datos e información para generar determinado efecto o lograr cierto objetivo está al alcance de la mano. Con ese objetivo aparecen los “trolls”: usuarios de internet que simulan ser reales, pero son completamente falsos.
“La idea del troll es cambiar la opinión o hacer saltar a una persona para que se enoje ante cierto comentario”, explicó Lucas Vidal a INFOCIELO y aseguró que parte de su trabajo es “filtrar la parte de los trolls para que no contaminen las muestras”. Para ello utiliza diferentes estrategias.
“Genero diferentes bases de datos con nombres de cuentas que yo considero que son trolls por diferentes mecanismos: tweetean siempre el mismo texto, utilizan demasiado un hashtag específico. Esas cosas dan la pauta de quién puede no ser real, más allá de si usen foto de perfil real o no, un nombre real o no. Eso no es absoluto. Se toma un criterio general”, reveló.
A partir de la detección de los trolls, se suman a una base de datos y se filtran, para que sus publicaciones no sean parte del análisis y posterior diagnóstico. “A veces forma parte del análisis. Si un hashtag es impulsado por 10 cuentas, te da la idea de que es operado, se intenta imponer un tema a la ciudadanía. No es orgánico, sino que quien está detrás de los trolls intenta imponer ese tema para que los ciudadanos lo sientan propio”, detalló el politólogo.
Una explicación sobre los trolls, el nuevo sujeto virtual que se utiliza para manipular en internet.
La desconfianza de la política tradicional en el Big Data
Si bien las encuestas de imagen y opinión son tan viejas como el marketing, internet ha posibilitado que haya nuevas plataformas para tomar muestras de los humores, pensamientos y sentimientos de las personas. De ahí nace el “big data”, información que se encuentra a gran escala y hace falta procesar, pero que al hacerlo permite concretar un importante análisis.
Para la política esto puede ser fundamental. Por eso cada vez más partidos y dirigentes políticos se suman al análisis de los datos y contratan asesores, como Lucas, para que generen informes a partir de “lo que dicen las redes”. No obstante, varios aún miran internet con desconfianza.
“La clase política se sigue manejando en términos generales con una lógica bastante tradicional. Traer la nueva tecnología, datos, explicar cómo funciona algo, o que se está pensando, a partir de unos datos de redes sociales es bastante complicado”, reconoció Vidal, que tiene su propia consultora y que trabaja para legisladores provinciales.
“Yo creo e intento imponer que se tiene que dar un equilibrio entre las dos cosas. No es ni todo tecnología ni todo política tradicional”, dijo.” Obviamente un político que recorre un barrio todos los días tiene mucha más precisión de lo que puedo sacar yo desde las redes en ese barrio. Pero eso no significa que las redes no funcionan, son un complemento”, agregó.
En ese sentido, señaló que “las redes y los organismos públicos nos proporcionan una gran cantidad de datos para que hagamos diagnósticos y generemos políticas públicas mucho más efectivas. Esa es la función que más me gusta, la más efectiva: generar análisis de datos que vayan directamente al foco de la cuestión para generar políticas públicas que vayan al foco del problema”.
“Yo lo que hago es generar el dato e intentar que para aquella persona que lo vea sea lo más fácil posible. En ese sentido es donde se conforma la consultora que venimos trabajando con Maru Wlasiuk, Contornos, que lo que hace es visualizar datos. Los limpiamos, los mostramos de una mejor manera, los mapeamos. En lugar de que ese dato aparezca en un excel, que lo haga de buena manera en un mapa, con una tabla o de diferentes maneras. Esa visualización permite que sea mucho más fácil llevar adelante una política pública”, concluyó.
TE PUEDE INTERESAR

