Desde las 9 de la mañana el Puente Pueyrredón volvió a ser escenario de un conflicto gremial con fuerte impacto en la circulación entre el sur del conurbano bonaerense y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Choferes de distintas líneas de colectivos realizaron un corte parcial sobre la avenida Mitre, en Avellaneda, en rechazo al último acuerdo salarial firmado por la conducción de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), encabezada por Roberto Carlos Fernández.
La medida de fuerza es acompañada por un importante operativo de seguridad a cargo de la Prefectura Naval y la Policía Federal, que buscan contener cualquier escalada del conflicto. Está previsto que la protesta se repita a la tarde entre las 16 y las 18, como forma de visibilizar el malestar generalizado entre los trabajadores del transporte automotor.
Reclamo por salario digno y crítica a la conducción sindical
En un comunicado difundido por los delegados que encabezan la protesta, los trabajadores expresaron su “más enérgico repudio al último acuerdo paritario firmado”, al que calificaron como “una falta de respeto” y un retroceso en sus condiciones de vida. Según señalaron, el convenio impacta de forma negativa en su presente económico y el de sus familias.
Los manifestantes acusan a la conducción de la UTA de inacción y connivencia con el sector empresarial. “Año tras año y paritaria tras paritaria, esas decisiones fueron deteriorando nuestro salario”, afirmaron.
Además, criticaron el llamado “cepo paritario” impuesto por el Gobierno nacional a través de la Secretaría de Trabajo, que establece un límite del 1% mensual a los aumentos y amenaza con no homologar los acuerdos o imponer subas por decreto.
“El cepo condiciona la discusión salarial en perjuicio de los trabajadores y en favor de las cámaras empresariales, que encuentran la excusa perfecta para desviar responsabilidades”, expresaron. También acusaron a las empresas del sector de condicionar la negociación a los subsidios estatales, postergando así la dignidad de los trabajadores del transporte.
Amplia adhesión de líneas del conurbano
La protesta fue impulsada por trabajadores de más de 40 líneas de colectivos que circulan tanto por el conurbano bonaerense como por la Ciudad de Buenos Aires. Entre ellas se destacan La Cabaña, Almafuerte 378, Línea 39, Línea 60, Línea 103, Línea 500, Línea 203, Línea 46, Línea 53, Línea 164, Línea 98, Línea 152, Línea 278, Línea 527, Línea 153, Línea 179, Línea 22, Línea 118, Línea 33, Línea 132, Línea 15, Línea 620, Línea 70, Línea 105, Línea 119 y Línea 1, entre muchas otras.
El comunicado llama a no guardar silencio “ante semejante atropello a la dignidad de nuestras familias” y convoca a una lucha colectiva por una verdadera recomposición salarial. “Debemos conocer cuáles son las acciones, decisiones y responsabilidades que nos llevaron a esta crisis”, sentenciaron.
El acuerdo en discusión
Cuestionado por los choferes, el acuerdo fue firmado hace pocos días por la conducción nacional de la UTA y establece una suba salarial escalonada para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). A partir del 1° de mayo, los choferes perciben un salario básico conformado de $1.270.000, con viáticos diarios de $9.300. Desde el 1° de junio, esa cifra trepará a $1.300.000.
Si bien el monto supera la propuesta inicial rechazada por el gremio, el aumento acumulado entre febrero y junio no llega al 6%, lo que los choferes consideran completamente insuficiente en un contexto de inflación persistente.
En ese marco, el conflicto amenaza con extenderse y sumar nuevas medidas si no hay una respuesta que contemple las urgencias del sector.
La situación suma un creciente malestar entre los trabajadores del transporte, que denuncian haber quedado atrapados entre la inacción gremial, las restricciones impuestas por el Estado y la indiferencia del sector empresario.

