Patricia Bullrich acentúa su operativo “diferenciación” dentro de la coalición de La Libertad Avanza. La jefa del bloque oficialista en el Senado reunió este martes a legisladores y dirigentes de distintos puntos del país y difundió una foto del encuentro que no pasó inadvertida. En medio de sus diferencias públicas con el gobierno de Javier Milei, la escena alimentó las especulaciones sobre sus próximos movimientos y el lugar que pretende ocupar dentro del oficialismo.
La reunión se produjo este martes, el mismo día en que Karina Milei suspendió el encuentro de la mesa política del Gobierno, del que Bullrich suele participar. Aunque no hay elementos para vincular ambas decisiones, la coincidencia temporal sumó ruido a una jornada atravesada por las señales de autonomía que viene dando la exministra de Seguridad.
Entre los participantes estuvieron el senador bonaerense y exintendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela; Gerardo Milman, uno de sus principales colaboradores en la Cámara alta; y el legislador porteño Juan Pablo Arenaza. También participaron los diputados Belén Avico, Sabrina Ajmechet, Alejandro Bongiovanni, Silvana Giudici, Damián Arabia, María Luisa Estevarena, Verónica Razzini, Carlos Almena, Mariano Campero, Patricia Vásquez, Lorena Petrovic y Martín Matzkin.
Valenzuela describió el encuentro como una conversación sobre la situación económica y los desafíos del país. “Productiva conversación con Patricia Bullrich y legisladores de todo el país sobre la situación económica y los desafíos que enfrenta la Argentina”, publicó. Y agregó que compartieron ideas para consolidar las reformas y traducir la estabilidad en inversión, trabajo y oportunidades.
Bullrich se adjudicó los anuncios de Caputo para las pymes
Otro dato que dejó la jornada fue el posicionamiento de Bullrich frente a las medidas que anunció Luis Caputo para aliviar la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas. La senadora celebró las decisiones del ministro de Economía, pero también dejó en claro que venía llevando ese reclamo al Gobierno desde hacía tiempo.
“Lo planteé durante mucho tiempo porque, con cada empresario que hablaba, nos repetía lo mismo: los embargos están matando a las empresas”, sostuvo. Y remarcó: “Apoyar a quienes crean riqueza, invierten y generan trabajo es fundamental”.
El mensaje tuvo una lectura política adicional: Bullrich reivindicó su intervención para que el Gobierno atendiera un problema que, según planteó, los empresarios le venían transmitiendo. “El anuncio para aliviar la situación de las PyMEs es positivo. Es mirarlas a la cara y decirles: queremos llegar antes de que sea tarde”, escribió.
La senadora también buscó marcar el límite de las respuestas económicas que considera necesarias. “En un momento difícil del proceso de estabilización, hacen falta medidas concretas que ayuden a mover la economía, sin volver a las recetas del gasto descontrolado ni al plan platita”, planteó.
Los anuncios de Caputo incluyeron la suspensión de embargos a las pymes hasta mayo de 2027 y medidas para facilitar la regularización de deudas. Bullrich respaldó esas decisiones, pero aprovechó para poner en valor su propio vínculo con el entramado empresario y su capacidad para trasladar demandas al Ejecutivo.
Las diferencias con Milei y la incógnita de 2027
No es la primera vez que Bullrich introduce matices respecto del discurso del Presidente. En el Coloquio de IDEA había advertido que no podían convivir un agro y sectores energéticos en crecimiento con “la industria caída, la construcción caída y el comercio caído”. También había reclamado mayor atención a los problemas cotidianos de comerciantes, industriales y familias.
Las diferencias tampoco quedaron restringidas a la economía. Bullrich reconoció públicamente el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, a contramano del silencio que había elegido la Casa Rosada, aunque también cuestionó el avance judicial sobre Flávio Bolsonaro. En otro frente, había lanzado una chicana a Diego Santilli al recordar que “parecía que estaba todo resuelto y no fue así”, en referencia a las negociaciones políticas del oficialismo.
A eso se sumó su posicionamiento sobre el futuro electoral. Consultada sobre una eventual candidatura presidencial en 2027, Bullrich dejó una frase que no pasó inadvertida: “No es que quiera serlo, estoy preparada para serlo”.
Por ahora, la senadora sigue dentro del oficialismo y conserva la conducción del bloque libertario en la Cámara alta. Pero la foto con legisladores y dirigentes propios, sumada a sus intervenciones públicas y a la reivindicación de haber empujado medidas económicas, alimenta una pregunta que empieza a ganar espacio en la política libertaria: cuánto margen de autonomía buscará construir Bullrich dentro del proyecto de Milei.


