Una nueva sesión ordinaria en el Concejo Deliberante de La Plata derivó en un verdadero escándalo político que dejó al descubierto la profunda polarización y el clivaje ideológico que atraviesa el recinto legislativo local. El momento de máxima tensión se vivió cuando se desató un cruce encendido entre la concejal de Fuerza Patria, Josefina Bolis, y el edil del PRO, Nicolás Morzone, en el marco de un debate que escaló rápidamente en descalificaciones mutuas y reclamos reglamentarios de rigor institucional.
El altercado comenzó a gestarse a partir de la discusión sobre un proyecto de ordenanza impulsado por el oficialismo y respaldado por el bloque amarillo, el cual generó fuertes resistencias en la oposición. Desde la perspectiva de Fuerza Patria, la iniciativa normativa fue severamente cuestionada por vulnerar preceptos fundamentales de convivencia y derechos adquiridos. En su alocución en el recinto, Bolis no ahorró críticas contra la propuesta y advirtió sobre las implicancias sociales de la medida en discusión, señalando que se trataba de una iniciativa que afectaba directamente a sectores vulnerables de la comunidad platense.
La postura de Fuerza Patria
En esa línea argumental, la edil opositora profundizó sus cuestionamientos al sostener que la normativa en debate omitía garantías constitucionales básicas e internacionales. Durante su intervención, la concejal remarcó: “Estamos hablando de niños. Y este proyecto viola el derecho internacional. Viola el derecho internacional. Viola el interés superior del niño, que dice explícitamente que cualquier forma de discriminación basada en el origen nacional, étnico o el estatus migratorio de sus padres, es una forma de discriminación a niños”. Tales afirmaciones terminaron por caldear los ánimos en el recinto y encendieron la mecha de la discusión con la bancada opositora.
La réplica por parte del bloque del PRO no tardó en llegar y estuvo encabezada por el concejal Nicolás Morzone, quien interrumpió el desarrollo de la sesión para plantear una severa cuestión de privilegio contra su par de Fuerza Patria. Con visible malestar por los términos utilizados durante el debate, Morzone cuestionó con dureza los epítetos y comparaciones vertidos por la oposición, exigiendo un límite ético en la confrontación discursiva dentro del cuerpo deliberativo. “Pues ya se están cruzando límites tremendos entre decirme nazi, fascista, y comparar un proyecto serio como este con que esto es el Apartheid, es una locura”, sentenció el edil al fundamentar su planteo reglamentario ante la presidencia del cuerpo.
El descargo del bloque Pro
En su descargo frente a los ediles presentes, Morzone continuó detallando los agravios que motivaron su presentación y enumeró las descalificaciones que, a su entender, desnaturalizaron el espíritu legislativo del debate. “Dijeron que esto era humo, que esto era un horror, que esto era inhumano, pero lo que motiva mi cuestión de privilegio contra el concejal Bolis es que comparó este proyecto de ordenanza con el Apartheid”, enfatizó el legislador opositor al sector gobernante, repudiando las comparaciones históricas empleadas por la banca opositora para descalificar la iniciativa urbana en discusión.
Por su parte, el intercambio también sumó rispideces en torno al orden interno y el decoro parlamentario, donde otros concejalas y concejales intervinieron exigiendo moderación verbal para encauzar el debate. Mientras desde el bloque de Morzone reclamaron respeto institucional y advirtieron sobre la escalada de agresiones verbales que desvirtúan la labor legislativa, los referentes de Fuerza Patria defendieron su derecho a ejercer una oposición firme frente a políticas que consideran lesivas para los derechos sociales de los platenses. El episodio dejó en evidencia la extrema dificultad para consensuar agendas mínimas en el Concejo Deliberante de La Plata, anticipando un tramo final del año legislativo marcado por la confrontación directa y el debate polarizado de cara a los próximos proyectos que el Ejecutivo municipal envíe al recinto.


