La audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo bonaerense para abordar el cierre de Papelera del Sur terminó sin avances y pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo jueves. La empresa ratificó su decisión de cerrar definitivamente la fábrica de Tornquist y sostuvo que cumplirá con el pago de las indemnizaciones correspondientes a los alrededor de 160 trabajadores despedidos.
En el encuentro de este viernes participaron un representante del área de Recursos Humanos y un abogado de la firma, pero no estuvieron presentes los propietarios del grupo Interpack, al que pertenece la papelera. Ante esa situación, el Sindicato de Obreros Papeleros reclamó que en la próxima audiencia participen directamente los responsables del grupo empresario.
La organización gremial considera que la empresa mantiene una postura intransigente y que no muestra disposición a evaluar alternativas para sostener la producción y preservar los puestos de trabajo. Hasta el momento, la firma se limitó a exponer sus fundamentos legales para avanzar con el cierre y ratificó que abonará las compensaciones correspondientes.
La intendenta cuestionó la postura de la empresa
La intendenta de Tornquist, Estefanía Bordoni, también participó de la audiencia y lamentó que la compañía haya llegado con una decisión tomada, pese a los intentos del gobierno municipal y de la Provincia por encontrar alternativas que permitan evitar el cierre.
“Vinieron con una decisión tomada, que es lamentable. Esperemos que de acá al jueves recapaciten”, expresó la jefa comunal ante los medios, que insistió en la necesidad de revisar los números de la empresa y analizar otras posibilidades antes de avanzar con la desvinculación definitiva del personal.
Bordoni también puso el foco en las consecuencias sociales y económicas que tendrá el cierre de la principal fábrica de la localidad. “Es muchísimo el daño que le hacen a la comunidad de Tornquist”, advirtió.
El próximo jueves habrá una nueva instancia de negociación, con el reclamo sindical de que los dueños de Interpack se sienten a discutir directamente el futuro de la planta. Mientras tanto, la incertidumbre continúa para los trabajadores y para una comunidad que tiene en Papelera del Sur una de sus principales fuentes de empleo.


