La universidad pública, el futuro del trabajo y el modelo de desarrollo productivo argentino fueron los ejes de un debate que reunió a dirigentes sindicales, políticos y representantes de la industria en la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Uno de los protagonistas fue Jorge Sola, cosecretario general de la CGT nacional, quien reivindicó su paso por la educación pública y respondió a la polémica política que rodeó al Congreso sobre Democracia.
La actividad se desarrolló en el marco del XVII Congreso Nacional y X Internacional sobre Democracia, organizado por la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la UNR. En ese contexto, se realizó el panel de cierre del simposio “Estado, Trabajo y Tecnologías Digitales”, impulsado por la Tecnicatura en Relaciones del Trabajo.
El encuentro contó con la participación de Jorge Sola, la diputada nacional y exministra de Trabajo Kelly Olmos y Mariano Ferrazzini, tesorero de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE).
Jorge Sola y su defensa de la universidad pública: “Estoy orgulloso de estar acá”
Uno de los momentos centrales de la jornada llegó cuando Jorge Sola se refirió a las críticas del gobernador Maximiliano Pullaro a las autoridades de la Facultad de Ciencia Política por haber invitado a Marcelo Sain al Congreso sobre Democracia. La controversia había escalado luego de que el Gobierno provincial decidiera retirar a sus funcionarios de una de las mesas académicas previstas.
Frente a ese escenario, el dirigente sindical reivindicó su vínculo con la UNR y destacó el papel de la educación pública en su historia personal.
“Yo, a diferencia de Pullaro, estoy profundamente orgulloso de estar en este Congreso sobre Democracia, en la universidad donde me formé. Soy hijo de trabajadores y, siendo yo mismo trabajador, pude estudiar acá gracias a la universidad pública”, expresó.
Y agregó: “Volver hoy a la UNR y compartir este espacio con estudiantes tiene para mí un significado muy especial: es una oportunidad que yo tuve y que debemos garantizar como un derecho para las generaciones que vienen”.
En ese sentido, Sola también hizo referencia al contexto que atraviesa el sistema educativo: “En un momento tan difícil para la educación pública y gratuita, lejos de avergonzarme, estar acá me genera una enorme felicidad”.
De esta manera, el cosecretario general de la CGT llevó la discusión más allá de la controversia política por la invitación de Sain y puso el foco en el acceso a la universidad pública como una herramienta de igualdad de oportunidades.
CGT, industria y política: el debate por el desarrollo argentino
Durante el panel también se discutieron los desafíos económicos y productivos de la Argentina, con especial atención a las transformaciones tecnológicas y su impacto sobre el empleo.
En ese marco, Sola planteó la necesidad de recuperar un proyecto de desarrollo industrial que genere trabajo de calidad y amplíe las oportunidades para la población. Su postura se vinculó con uno de los planteos que sostiene desde la conducción de la CGT: la necesidad de construir un modelo económico, social y productivo que tenga “puño y letra de los trabajadores”, con participación del movimiento obrero en las decisiones estratégicas del país.
Por su parte, Kelly Olmos cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional encabezado por Javier Milei.
“El modelo que impulsa Javier Milei está pensado para una minoría y deja afuera a la mitad de los argentinos. No existe interés por fortalecer el entramado productivo ni por desarrollar la industria nacional”, sostuvo la diputada.
Además, consideró que el país avanza hacia una economía “cada vez más primarizada, dependiente y basada en la entrega de nuestros recursos” y reclamó construir una alternativa que vuelva a poner en el centro la producción, el trabajo y la inclusión social.
Olmos también hizo referencia a la necesidad de generar una institucionalidad que permita sostener las transformaciones económicas y sociales a largo plazo. En ese sentido, recuperó una expresión que atribuyó a Juan Domingo Perón: “ensillar la evolución”.
Desde el sector empresario, Mariano Ferrazzini, tesorero de FISFE, llamó a construir acuerdos entre la industria, los trabajadores y la dirigencia política.
“Si queremos pensar la Argentina de los próximos veinte años, tenemos que dejar de empezar de cero cada cuatro. La industria, los trabajadores y la dirigencia política tenemos la responsabilidad de sentarnos a discutir qué país queremos construir”, manifestó.
Y concluyó: “No se trata de pensar todos igual, sino de encontrar los puntos en común y transformarlos en políticas de Estado que puedan sostenerse en el tiempo”.
Unidad sindical en Rosario: CGT, CTA y CATT compartieron el encuentro
La jornada también dejó una imagen significativa para el movimiento obrero rosarino: la presencia conjunta de los principales referentes de tres espacios sindicales de la región.
Entre los asistentes estuvieron Miguel Vivas, secretario general de la CGT Regional Rosario; Paulo Juncos, secretario general de la CTA de los Trabajadores de Rosario; y Edgardo Arrieta, secretario general de la CATT Regional Rosario.
La participación de los tres dirigentes reflejó la presencia de distintos sectores del sindicalismo local en una discusión centrada en el futuro del trabajo, la producción y el desarrollo nacional.
El panel fue moderado por Brian Tieppo, licenciado en Ciencia Política, y Paula Seminara, licenciada en Sociología. Ambos destacaron la importancia de generar espacios de intercambio entre el ámbito académico, el Estado, los trabajadores y el sector empresario.
“Nos llena de orgullo reunir a representantes de la industria, la política y el sindicalismo para discutir qué Argentina podemos construir. Pero el diálogo no debe ser una simple puesta en escena de coincidencias. Tenemos que animarnos a debatir, a reconocer las diferencias y a sostener la controversia”, expresó Tieppo.
Seminara, por su parte, remarcó la importancia de que los estudiantes puedan escuchar directamente a los distintos actores que intervienen en las relaciones laborales.
Con una importante convocatoria de estudiantes, docentes y representantes sindicales, políticos y empresariales, el encuentro puso en discusión los desafíos que atraviesa el mundo del trabajo frente a los cambios tecnológicos y económicos.
La actividad volvió a poner en escena el papel de la universidad pública como espacio de debate democrático y como ámbito de encuentro entre la formación académica y los protagonistas de la realidad política, económica y social del país.


