La brecha salarial, la precarización laboral y la reducción de las políticas de cuidado profundizan el sobreendeudamiento de las mujeres. Así lo planteó la economista Lucía Cirmi Obón durante un encuentro realizado en Rosario junto a la concejala Norma López, donde analizaron el impacto de la situación económica sobre los hogares con jefatura femenina.
Cirmi Obón, autora del libro Economía para sostener la vida y exsubsecretaria de Igualdad del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, advirtió que cada vez más mujeres deben recurrir al crédito para cubrir gastos cotidianos. En ese escenario, las billeteras virtuales aparecen como una de las principales alternativas frente a las dificultades para acceder al sistema bancario tradicional.
“Hay mucha más gente endeudada que antes, y sobre todo mujeres. Cuando las mujeres tenemos que salir a endeudarnos porque no nos alcanza, como somos más informales y tenemos menos propiedades porque tenemos menos flujo de ingresos a lo largo de nuestra vida, la posibilidad del préstamo es mucho más factible a través de las billeteras virtuales que en la banca tradicional”, explicó.
La economista también vinculó el crecimiento del endeudamiento con el deterioro de las condiciones laborales y la distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado.
“En estos dos años creció, además, la brecha salarial de género: las mujeres ganamos menos que los varones, debemos recurrir a más empleos y dedicamos más tiempo a tareas de cuidado. La brecha en el trabajo remunerado formal y bien pago creció 5 puntos en el último tiempo”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que el desarme de las políticas públicas de cuidado incrementa las responsabilidades que recaen sobre las familias y, particularmente, sobre las mujeres. “Todo esto explica la necesidad de salir a endeudarse”, concluyó.
Cirmi advirtió que el Gobierno desarmó 48 de 50 políticas de cuidado
Durante el encuentro, la especialista cuestionó la reducción de las políticas destinadas a acompañar las tareas de cuidado y destacó la importancia del Acuerdo Nacional por los Cuidados como herramienta para discutir alternativas.
“De 50 políticas de cuidado, el Gobierno nacional desarmó 48”, afirmó.
Según explicó, el acuerdo reúne 13 puntos que buscan establecer una agenda de políticas públicas para acompañar a las personas durante las distintas etapas de la vida.
“El Acuerdo consta de 13 puntos de la sociedad que queremos. Funciona como denuncia de lo que se desarma, pero también como una propuesta de rediseño de la política social para acompañar a las personas a lo largo de toda su vida. El futuro no es mañana, es hoy, con las decisiones que tomemos ahora”, planteó.
Otro de los ejes de su exposición fue la necesidad de avanzar hacia un sistema impositivo progresivo que permita financiar políticas de cuidado y mejorar los ingresos de los sectores más vulnerables.
“Nunca me preguntaron tanto de dónde sale la plata como con este tema. Y la respuesta es que les estamos planteando que internalicen el costo de algo que hace siglos hacemos las mujeres de manera gratuita”, expresó.
Además, sostuvo que el crecimiento de sectores como el agro, la minería, la energía y el financiero no se tradujo necesariamente en una distribución de esa riqueza. Como ejemplo, señaló que recuperar un tercio de los impuestos que, según su planteo, se perdonan a los sectores de mayores ingresos permitiría financiar un aumento del 20% para todas las jubilaciones mínimas.
Rosario: el 90% de los hogares monomarentales está a cargo de mujeres
Por su parte, la concejala Norma López puso el foco en la realidad de los hogares monomarentales de Rosario y en las dificultades económicas que atraviesan las mujeres que sostienen solas a sus familias.
Al referirse a una ordenanza de su autoría destinada a fortalecer estos hogares, indicó que nueve de cada diez familias monomarentales están encabezadas por mujeres y señaló las dificultades que enfrentan para acceder a las cuotas alimentarias.
“En Rosario la desocupación llegó al 11,5% y el 90% de los hogares monomarentales están sostenidos por mujeres que no perciben la cuota alimentaria, somos la capital del desempleo, nuevamente”, manifestó López.
El problema también aparece reflejado en los indicadores de endeudamiento de la provincia. De acuerdo con el Mapa de la Deuda, elaborado a partir de información pública de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), las mujeres representan el 51,36% de las personas en mora en Santa Fe.
El relevamiento contabiliza 169.926 mujeres con deudas pendientes y señala que representan el 51,76% del universo general de personas endeudadas, según los datos consignados en el informe.
La crisis de los cuidados y el desafío de los municipios
López también planteó la necesidad de incorporar la problemática de los cuidados a la planificación de las políticas públicas locales. Para ello, consideró fundamental mejorar la articulación entre las distintas áreas municipales y producir información sobre las necesidades de los barrios.
“El desafío central a nivel local es entablar una conversación transversal entre áreas municipales que habitualmente no dialogan y generar datos que hoy no tenemos en las ciudades”, señaló.
La concejala remarcó que es necesario identificar cuántas personas mayores y personas con discapacidad necesitan asistencia para organizar los recursos disponibles y establecer nuevas prioridades presupuestarias.
Además, defendió una perspectiva de desarrollo comunitario para abordar la problemática: “Así como los Estados nacionales deben ocuparse de la soberanía y la transición tecnológica, las ciudades tienen la tarea de construir comunidad para combatir la soledad colectiva”.
En esa línea, sostuvo que las políticas de cuidado deben construirse desde los territorios y los municipios, con respuestas concretas frente a la sobrecarga que atraviesan las familias.
Casi seis millones de personas en mora: el impacto del endeudamiento en Argentina
La situación analizada en Rosario se inscribe en un escenario nacional de crecimiento del endeudamiento de los hogares. Según los datos incluidos en el material presentado durante el encuentro, casi seis millones de argentinos se encuentran en mora tras recurrir a créditos formales e informales para afrontar gastos básicos como alquileres, alimentos, servicios públicos y medicamentos.
El impacto es particularmente significativo en los hogares con jefatura femenina, donde la falta de ingresos suficientes y el incumplimiento de las obligaciones alimentarias profundizan las dificultades económicas.
Entre los principales factores que explican esta situación aparecen:
- Jefatura femenina y cuota alimentaria: los hogares encabezados por mujeres enfrentan mayores dificultades cuando no reciben regularmente los aportes económicos correspondientes a sus hijos e hijas.
- Brecha salarial e informalidad: las mujeres tienen menores ingresos y una mayor presencia en empleos informales, lo que limita sus posibilidades de acceder a créditos bancarios en condiciones favorables.
- Financiamiento de gastos básicos: una parte del endeudamiento se destina a cubrir alimentos, indumentaria, alquileres y servicios, en lugar de financiar inversiones o consumos extraordinarios.
- Consecuencias sobre la salud: el estrés financiero puede provocar ansiedad, insomnio, ataques de pánico y otros problemas que afectan la salud física y emocional.
En este contexto, el informe de la CEPAL Endeudarse para cuidar aborda la relación entre las desigualdades económicas, las responsabilidades de cuidado y las dificultades de acceso al financiamiento que atraviesan las mujeres.
Endeudamiento: reclaman respuestas colectivas y políticas públicas
Frente a este escenario, distintas organizaciones y colectivos de personas endeudadas comenzaron a impulsar espacios de encuentro y asambleas para visibilizar la problemática. Entre ellos se encuentra Endeudadxs Organizados, que promueve la articulación de quienes atraviesan situaciones de sobreendeudamiento.
Desde estos sectores plantean que la deuda no debe entenderse únicamente como un problema individual, sino como una problemática social vinculada con las condiciones laborales, los ingresos y las desigualdades estructurales.
Entre los principales reclamos aparecen la implementación de políticas de desendeudamiento, medidas para reducir la brecha salarial, el fortalecimiento de los sistemas de cuidado y una mayor regulación de las alternativas de financiamiento.
El encuentro en Rosario volvió a poner en agenda una discusión que atraviesa a miles de hogares: cómo las desigualdades de género, la falta de ingresos y la sobrecarga de tareas de cuidado condicionan la autonomía económica de las mujeres.


