La Municipalidad de La Plata dio inicio a las obras de puesta en valor del Parque Norte, en City Bell, dentro del Plan de Recuperación de Espacios Públicos que impulsa la gestión del intendente Julio Alak.
Desde el Municipio detallaron que el predio tendrá nuevos sectores de estar y de juegos, trabajos de parquización y luminarias renovadas. La idea es que los vecinos recuperen un espacio verde cuidado, seguro y pensado para el disfrute de toda la familia.
La intervención responde a un pedido que los vecinos del barrio Savoia y el centro comercial de City Bell sostienen desde hace tiempo, a raíz de los problemas que trae la feria que funciona en el lugar.

En paralelo, el cercado del predio generó el reclamo de los feriantes que trabajaban detrás de la estación. Ellos aseguran que se enteraron de la medida cuando ya estaban colocando los postes y piden que los reubiquen en un lugar cercano. Ya cortaron el Camino Centenario y 476 en un par de oportunidades. Desde la Municipalidad explicaron que los puestos no podrán seguir en ese espacio público, que las áreas de Producción y Desarrollo Social hicieron un relevamiento de la situación de cada trabajador y que la intención es buscar una solución en conjunto.
Junto con las obras, el Municipio pondrá en marcha un programa de inclusión social para algunos vendedores informales de escasos recursos, domiciliados en City Bell, que estaban en el espacio verde. Incluye capacitación laboral, entrega de herramientas y un esquema de reinserción dentro de la normativa vigente, en armonía con el uso del espacio público por parte de toda la comunidad.

La gestión municipal plantea un doble objetivo dentro de su política de recuperación de espacios públicos. Por un lado, convertir el Parque Norte en un lugar de encuentro, juego y recreación para los vecinos. Por otro, un abordaje social que incluya y acompañe a los sectores más vulnerables, con respeto por el barrio, por los comerciantes formales y por el cuidado del patrimonio común.
MALESTAR DE VECINOS Y COMERCIANTES
En distintos encuentros con autoridades municipales, los vecinos plantearon su preocupación por la situación de los vendedores informales, que vinculan con la llegada de muchos feriantes que no son de City Bell y que vienen del conurbano y de otros distritos, como Ensenada, Quilmes, Hudson, Berazategui y Florencio Varela.

Los frentistas contaron episodios de vandalismo, entre ellos la rotura de los baños de la estación de servicio YPF y de los de la estación del ferrocarril, que debieron cerrarse. A eso se suman peleas y discusiones habituales y la presencia de personas que “regentean” el lugar y cobran por los puestos, lo que según los vecinos generó un clima de tensión permanente en el barrio.
Los vecinos también señalaron que el ingreso de vehículos a los espacios verdes daña el parque y las ramblas, y que se forma un caos de estacionamiento sobre el parque y frente a las casas.
Agregaron que el predio queda sucio después de cada jornada y que se instaló un baño químico por el que se cobra. Según describieron, la cantidad de autos y camionetas de feriantes y compradores colapsa la calle 13 e impide que los vecinos de los barrios Quilmilar y Savoia salgan hacia la rotonda de Güemes y hacia Centenario. También denunciaron que en muchos casos se tapan las salidas de los garajes de las viviendas que están frente a la feria.
A ese reclamo se sumó el planteo formal del centro comercial de City Bell, integrado por comerciantes que pagan impuestos y el alquiler de sus locales. Advirtieron que la feria dejó de ser una “feria americana” y que, con la llegada de puesteros con prendas nuevas, pasó a ser una competencia desleal que afecta la actividad formal y el desarrollo comercial de la zona.


