En medio de aumentos de tarifas generalizados y con los salarios cada vez más presionados, el gobierno nacional modificó el esquema de subsidios destinados al transporte público automotor. La modificación ya está en vigencia y tendrá dos consecuencias inmediatas: o sube el boleto o las provincias aumentan las compensaciones tarifarias. Los detalles.
Efectivamente, de acuerdo a la Resolución 40/26 publicada en el Boletín Oficial de este miércoles, el gobierno nacional estableció que va a fijar un precio de referencia para calcular el monto a subsidiar por correspondiente a la tarifa social. Esa tarifa de referencia es la que informó cada jurisdicción al 30 de junio y abarca a trenes y colectivos.
De esta manera, cada vez que el transporte público de jurisdicción provincial, o municipal, aumente sus tarifas, Nación disminuirá su aporte. Actualmente, los usuarios con atributo social pagan el 55% del precio del boleto y el 45% restante lo aporta la Nación, pero con el correr de los meses irá bajando al quedar atado a los cuadros tarifarios de junio.

La Secretaría de Transporte de la Nación informó que este cambio responde “a que las actualizaciones tarifarias son definidas por cada provincia o municipio generando una dinámica heterogénea que impactaba automáticamente sobre el financiamiento nacional de la tarifa social federal sin que el estado nacional interviniera”.
Para las autoridades nacionales, el nuevo esquema “brinda mayor previsibilidad al financiamiento (de la tarifa social)” porque los eventuales incrementos que definan las provincias no le van a impactar. Como contrapartida, los beneficiarios de ese subsidio sufrirán aumentos adicionales en los boletos que compren salvo que las jurisdicciones se hagan cargo de compensar el atributo social.
Cabe recordar que la Tarifa Social Federal alcanza a jubilados y pensionados, personal de trabajo doméstico, veteranos de la Guerra de Malvinas, titulares de la Asignación Universal por Hijo, entre otros sujetos beneficiados por la normativa.

