Después de más de seis meses sin sesiones ordinarias, la vicegobernadora y presidenta del Senado, Verónica Magario, convocó finalmente a la Cámara alta para el próximo miércoles 24 de junio a las 13 horas.
La convocatoria llega luego de meses de cuestionamientos de la oposición, reclamos de intendentes y malestar dentro del propio oficialismo por la virtual parálisis legislativa que mantuvo cerrado el recinto durante todo el primer semestre de 2026. Distintos sectores venían atribuyendo la falta de actividad a la disputa interna que atraviesa al peronismo bonaerense entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), alineado con el gobernador Axel Kicillof, y a La Cámpora.
La decisión de convocar se produce apenas días después de que volvieran a multiplicarse las críticas por la falta de funcionamiento de la Cámara alta. En las últimas semanas, distintos actores políticos advirtieron sobre la acumulación de expedientes sin tratamiento y la demora en iniciativas impulsadas tanto por el Ejecutivo provincial como por legisladores de diferentes bloques.

La situación del Senado se había convertido en uno de los principales focos de tensión política en la Legislatura. La falta de acuerdos entre los sectores que responden a Kicillof, La Cámpora, con el Frente Renovador como mediador y árbitro, trabó durante meses la conformación de autoridades y el funcionamiento de las comisiones, elementos necesarios para habilitar la actividad parlamentaria.
La interna quedó especialmente expuesta durante el proceso de conformación de las comisiones permanentes y la elección de los vicepresidentes, cuando dirigentes camporistas cuestionaron la distribución de espacios de poder dentro de la Cámara y se produjeron cruces con el sector alineado al gobernador.
La convocatoria del próximo 24 de junio también podría marcar el regreso de la prensa al recinto. Según se supo existe la expectativa de que vuelvan a habilitarse los palcos destinados a periodistas, cerrados desde hace más de un año por decisión de Magario. Las acreditaciones ya fueron cursadas.
La última sesión en el recinto con la prensa presente se realizó el 28 de mayo del año pasado. Desde entonces, los periodistas quedaron excluidos de la cobertura presencial de los debates y debieron seguir las actividades legislativas mediante transmisiones oficiales o desde dependencias externas al recinto.

