El servicio de transporte público de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sigue en crisis. Tras la reducción de frecuencias de principios de mes, las reuniones y los compromisos asumidos, 4 de las 5 cámaras empresarias del sector declararon el estado de emergencia. Mientras tanto, el Gobierno Nacional vuelve a meter cambios en la Secretaría.
En un comunicado conjunto que difundieron ayer, la CTPBA, la CEAP, la CETUBA y la CEUTUPBA informaron que “el sector continúa sin recibir definiciones concretas” respecto de “cómo se afrontarán los mayores costos derivados del incremento del precio del gasoil“. La próxima reunión en la Secretaría de Transporte de la Nación es el jueves de esta semana, pero el área está, otra vez, en plena renovación.
Tal es así que las designaciones se oficializaron hoy, 48 horas antes de la reunión con los empresarios de las concesionarias. Según informó el Ministerio de Economía de la Nación, el nuevo secretario de Transporte es Mariano Plencovich y Fernando Herrmann, quien tenía ese cargo desde hace apenas tres meses, pasa a la Secretaría de Coordinación de Infraestructura.

En este contexto, las cámaras empresarias declararon el “estado de emergencia” por la “persistente indefinición respecto de la cobertura de costos esenciales para la prestación del servicio”. Según indicaron ayer, la deuda del Estado nacional y del provincial por las compensaciones tarifarias es de 128 mil millones de pesos que se suma a las dificultades para sostener la estructura de costos actual.
Habrá que esperar a la reunión del jueves, pero si no hay “respuestas concretas, inmediatas y verificables” es de esperar que vuelvan a bajar la frecuencia de circulación de los colectivos en todo el AMBA. De hecho, en el comunicado hablan de “profundizar las medidas de racionalización de los servicios, con el inevitable impacto que ello tendrá sobre la normal prestación”.
Lo cierto es que las concesionarias tienen dos soluciones en mente: o les aumentan los subsidios estatales (de Nación y Provincia) y les saldan la deuda o les permiten aumentar el precio del boleto. En el gobierno bonaerense ya activaron la consulta ciudadana para actualizar las tarifas en mayo, pero todavía se desconoce la magnitud de la suba (y si será suficiente para las empresas).
Desde la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) estiman que en marzo un boleto promedio tuvo un costo real de $2.083,41 mientras que un usuario pagó $700 por el mínimo. Según la única cámara que no puso la firma en la declaración de la emergencia, las empresas pierden $325,72 por boleto.

