El Gobierno bonaerense avanzó con la designación de Ernesto Povilaitis, ex secretario de Legal y Técnica del intendente de Necochea, Arturo Rojas, como nuevo presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén.
La decisión, que todavía requiere la firma del decreto de Axel Kicillof, pone a un hombre de confianza del jefe comunal vecinalista al frente de una de las terminales estratégicas para las exportaciones agroindustriales bonaerenses.
La definición se conoció este martes en el marco del Congreso Productivo Bonaerense y en el marco de la primera actividad del Consejo Portuario Bonaerense en La Plata.
Povilaitis estuvo acompañado por Rojas, el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, y el subsecretario de Asuntos Portuarios, Juan Cruz Lucero, en una foto política que adelantó el nombramiento de la nueva conducción.
La designación se hará en forma retroactiva al 25 de agosto y, una vez firmado el decreto, Povilaitis reemplazará a la conducción provisoria que encabezó el dirigente de la UATRE, Mariano Carrillo durante los últimos meses.
Un gesto político hacia Rojas
La llegada de Povilaitis no es una designación sin lectura política. El dirigente ocupó la Secretaría de Legal y Técnica durante la gestión de Rojas y su desembarco en el Consorcio es interpretado como un gesto de la administración de Kicillof hacia el intendente, que desde hace tiempo buscaba tener mayor influencia sobre la conducción del puerto.
La señal adquiere mayor relevancia por el recorrido político de Rojas. En 2025, el intendente de Necochea había firmado el documento de lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que impulsó Kicillof, aunque luego no tuvo una participación sostenida en las actividades del armado del gobernador.
Un recorrido similar había tenido años antes con el Frente Renovador de Sergio Massa, con participación en algunas actividades durante 2021 y con quien mantiene una buena relación.
En ese esquema político, Massa había conseguido que Jimena López, dirigente de Necochea, encabezara la conducción del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén. Su salida en 2023, luego de asumir como diputada nacional, abrió una transición que terminó con Carrillo como presidente interino.
Ahora, la designación de Povilaitis vuelve a poner a un dirigente vinculado directamente con la política local al frente del puerto y puede ser leída como parte de un entendimiento más amplio entre el oficialismo bonaerense, el massismo y la gestión de Rojas.
El propio Povilaitis anticipó que buscará trabajar de manera coordinada con el municipio y sostuvo que su llegada permitirá iniciar “una etapa de normalización” después de varios meses de conducción provisoria.
Directorio, concesiones y una silla clave
La llegada de Povilaitis también ocurre mientras se busca normalizar el directorio del Consorcio. Buena parte de los mandatos venció en agosto y los distintos sectores elegirán a sus representantes.
Se espera que las designaciones formales se conozcan en las próximas horas. En el caso de la silla para la producción primaria, este año corresponde a CARBAP ocupar la representación, que rota cada tres años con CONINAGRO y Federación Agraria.
El reordenamiento del directorio se produce además mientras continúan pendientes decisiones estratégicas para el puerto, entre ellas la nueva concesión de las terminales, un proceso que ya acumuló una nueva prórroga.
Con la llegada de Povilaitis, Kicillof termina de definir una pieza que llevaba meses vacante y le entrega la conducción de Puerto Quequén a un dirigente con vínculos directos con la gestión municipal.

