El gobierno de Javier Milei viene aplicando un fuerte ajuste para lograr el célebre equilibrio fiscal. El problema es que está entrando en una espiral de recesión en la que cada vez hay que recortar más gastos para mantener el déficit cero. Alarma la recaudación tributaria.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) publicó el informe correspondiente a marzo confirmando la tendencia que arrastra desde febrero: cada vez se recaudan menos recursos por los impuestos. Este último mes la recaudación fue de 7.726.459 millones de pesos, un 230,6 por ciento más que en marzo de 2023. En términos reales, es decir actualizado con la inflación, la caída es del orden del 16%.
Como sucede históricamente, el tributo que más aporta a la recaudación fue el Impuesto al Valor Agregado (IVA). En marzo, alcanzó los 2.818.322 millones de pesos y tuvo una variación interanual de 232,5 por ciento, muy por debajo de la inflación esperada para el mismo periodo. Según el analista financiero Salvador Vitelli, la caída de la recaudación del IVA “solo es asimilable a pleno inicio de cuarentena 2020”.
Estos números vienen a confirmar lo que ya indicaban otros reportes económicos: el consumo está en caída y en consecuencia baja la recaudación de aquellos impuestos que gravan el consumo. De ahí que, el Estado nacional tendrá menos recursos para gastar y podría volver a aplicar recortes presupuestarios para no perder el equilibrio fiscal.
Como contrapartida, hubo tributos que aumentaron su recaudación e impidieron que la merma sea aún más pronunciada. Principalmente, los Derechos de Exportación, también conocidos como retenciones, que crecieron un 541,7 por ciento interanual. Llamativamente, el sector agropecuario pone el grito en el cielo por el Inmobiliario Rural bonaerense, pero no hace mención a las retenciones.
En el mismo sentido, el Impuesto País, que grava las compras en el exterior, recaudó casi 695 mil millones de pesos y registró un aumento del 1.552,5 por ciento entre marzo de 2023 y marzo de 2024.


