Más que un lateral, Bahía bien pudo pensar que incorporó un delantero. Porque en su estreno en su nuevo club Román Gómez fue casi eso: un atacante. No sólo demostró que se acomodó súper rápido al equipo, sino que tuvo cuatro chances claras de gol. Una de ellas, un cabezazo que dio en el travesaño. Tremendo.
Román tuvo su debut en el 3 a 0 de Bahía ante el Galicia por la fecha 3 del campeonato Baiano (el estadual de El Salvador). El ex Estudiantes fue titular en el lateral derecho de su nuevo equipo con la camiseta 31. Sin embargo, se proyectó constantemente y fue un atacante más.
Eso, más su despliegue físico, que ya había asombrado a su técnico, el histórico ex arquero Rogério Ceni, hicieron que tuviera una actuación que sorprendió a la prensa y, por supuesto, a los hinchas del Bahía.

Al punto que Román tuvo cuatro chances claras para convertir. La primera, tras sacarse a un defensor de encima, tocó a un compañero, que le devolvió la pared y llegó mal pisado al área: le pifió de derecha, lo que hubiera sido un claro remate al arco con destino de gol.
La segunda, hizo la diagonal de derecha al centro y sacó un zurdazo que le tapó muy bien el arquero, en gran volada. Luego, tuvo otra más, también en el primer tiempo, entrando por el segundo palo, tras un centro pasado, pero la agarró mal de aire y la tiró por encima del travesaño.
Y por último, ya en el segundo tiempo, llegó su cabezazo que dio en el travesaño, cuando el arquero nada podía hacer para sacarle el primer gol en Brasil. Por todo, Gómez empezó en Bahía con el pie derecho y ya da que hablar.

