La organización de la movilización por los 50 años de La Noche de los Lápices sumó un nuevo capítulo a la interna del peronismo bonaerense. La Federación de Estudiantes Secundarios de la Provincia de Buenos Aires (FES PBA) publicó una carta abierta dirigida a Axel Kicillof en la que cuestionó la decisión de no garantizar los micros para el traslado de estudiantes y denunció que el acompañamiento estatal estaría siendo condicionado por las consignas de la marcha.
El planteo profundiza una discusión que ya había generado tensión durante las reuniones preparatorias de la movilización del próximo 16 de septiembre. Según pudo reconstruir INFOCIELO, desde el sector estudiantil sostienen que el área de Juventud provincial colaboró históricamente con el traslado de estudiantes y que el cambio de criterio de este año no puede separarse de las diferencias entre el armado de Kicillof y La Cámpora.
La carta publicada por la FES busca llevar el reclamo directamente al gobernador. Allí reconocen que garantizar el traslado de miles de estudiantes desde distintos puntos de la Provincia implica un esfuerzo importante para el Ejecutivo bonaerense, especialmente en un contexto de restricciones presupuestarias. Pero cuestionan el argumento de que el Estado provincial no debe financiar una movilización política.
“Desde el año 2012, de manera ininterrumpida, el área de Juventud de la Provincia de Buenos Aires viene garantizando parte de la movilidad”, sostuvieron los estudiantes, al tiempo que acusaron a la gestión bonaerense de haber cambiado sorpresivamente el criterio a pocos días de la marcha.
La acusación de la FES: micros a cambio de la consigna
El punto más político de la carta aparece cuando la Federación asegura que la discusión por los colectivos no se limita a una cuestión administrativa. Según plantearon los estudiantes, la negativa a garantizar el traslado habría buscado condicionar la consigna principal de la movilización, que volverá a incluir el reclamo “Cristina Libre”. La FES rechazó esa posibilidad y habló directamente de una “extorsión” para modificar el contenido político de la marcha. “Acompañamiento sí, extorsión para hacer de la marcha una utilización electoral, NO”, señalaron en el documento.
El planteo vuelve a poner sobre la mesa una disputa que excede a la organización de la movilización. Para el sector estudiantil, la discusión sobre los micros terminó cruzándose con las diferencias entre el Movimiento Derecho al Futuro y los sectores vinculados a La Cámpora.
En ese sentido, la carta también apunta directamente al gobernador por su convocatoria al encuentro que el MDF prepara para los próximos días en Avellaneda. La FES sostiene que para esa actividad sí se habría contemplado el traslado de militantes y utiliza esa comparación para cuestionar el criterio aplicado a la marcha del 16 de septiembre.
“Vimos el video que publicó en sus redes sociales convocando a un acto en Avellaneda. Sabemos también que, para ese acto, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, ha prestado debida atención a garantizar la movilidad de los militantes que participen”, señalaron.
La respuesta del Gobierno provincial
Del otro lado, la explicación que pudo reconstruir INFOCIELO es que el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad no considera que tenga entre sus responsabilidades financiar los colectivos de una movilización política.
Según pudo saber este medio, desde el entorno del ministro Andrés “Cuervo” Larroque sostienen que las organizaciones políticas deben hacerse cargo de movilizar y financiar el traslado de sus propios militantes. La discusión, en esa mirada, no pasa por la consigna de la marcha sino por cuál debe ser el rol del Estado frente a una movilización organizada por agrupaciones políticas y estudiantiles.
La posición mantiene el argumento que ya había aparecido durante las reuniones organizativas: la Provincia puede brindar otro tipo de acompañamiento durante la jornada, como asistencia sanitaria, hidratación, prevención y actividades culturales, pero no asumir el costo de los micros. “Cada agrupación se movilizará y financiará a sus militantes”, aseguraron a este medio.
La diferencia con la FES pasa, entonces, por el antecedente. Mientras los estudiantes sostienen que el área de Juventud viene garantizando parte del traslado desde 2012, desde el Gobierno provincial consideran que esa práctica no convierte a la administración bonaerense en responsable de financiar la logística de una marcha política.
Una carta que puso a Axel en el centro
El dato político es que la Federación decidió dirigir su reclamo al propio Kicillof. La carta recuerda incluso su pasado como dirigente estudiantil y su paso por el gobierno de CFK, para marcar lo que consideran una contradicción entre aquella experiencia y la respuesta actual. “Llama la atención que, conociendo las dos caras de la moneda, la respuesta sea el silencio”, le reprocharon al gobernador.
La referencia no es menor en el contexto actual del peronismo bonaerense. Mientras distintos sectores del kirchnerismo vienen elevando sus cuestionamientos al gobernador, Kicillof sostiene una estrategia que busca evitar quedar atrapado en una disputa pública permanente con La Cámpora y ampliar su construcción política hacia otros sectores.
Según confiaron a INFOCIELO fuentes cercanas al gobernador, la apuesta sigue siendo construir por fuera de la interna y sumar dirigentes, intendentes y sectores que permitan ampliar el respaldo político del mandatario. La lógica que transmiten es que entrar de lleno en cada cruce interno puede terminar perjudicando a Kicillof y que, en cambio, la acumulación política y territorial deberá ser la que determine el peso de cada espacio cuando llegue el momento de discutir candidaturas y conducción.
La carta de la FES, sin embargo, vuelve a colocar al gobernador en el centro de una disputa que no buscó protagonizar directamente.
Por eso, la discusión por los micros terminó convirtiéndose en otro capítulo de la interna peronista. La FES acusa al Gobierno provincial de modificar una política de acompañamiento y de intentar condicionar la consigna de la marcha. Desde la gestión bonaerense rechazan esa interpretación y sostienen que las organizaciones políticas deben hacerse cargo del traslado de sus propios militantes.
En el medio queda una movilización que este año tendrá como eje los 50 años de La Noche de los Lápices y que buscará reunir nuevamente a distintas expresiones estudiantiles. Pero a pocos días del 16 de septiembre, la organización de la marcha ya quedó atravesada por una disputa que excede a los estudiantes: la misma interna que enfrenta a distintos sectores del peronismo bonaerense volvió a encontrar un escenario para hacerse visible.


