El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó la inauguración de la ampliación de la Unidad Penitenciaria N°29 en Melchor Romero, una obra que suma 576 plazas al sistema penitenciario provincial. Este proyecto forma parte del mayor Plan de Infraestructura Penitenciaria de la historia de la Provincia, que busca paliar las graves deficiencias en el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).
En el acto estuvieron presentes el intendente de La Plata y ex ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia, Julio Alak, y el actual ministro de Justicia, Juan Martín Mena. Durante su discurso, Kicillof destacó que esta obra representa un paso fundamental para superar lo que calificó como “una crisis humanitaria” del sistema penitenciario, mencionando que su gestión ha creado más de 7.000 plazas y ha impulsado la construcción de alcaidías en distritos con alta tasa delictiva. Asimismo, enfatizó la necesidad de eliminar los calabozos en comisarías, señalando que “no son extensiones de las prisiones”.
Kicillof también aprovechó la ocasión para criticar a los medios de comunicación, especialmente los canales porteños, por ignorar este tipo de avances en la Provincia. “Nos han acusado de no hablar de seguridad, pero los invito a que visiten las cárceles bonaerenses para que vean el trabajo que estamos realizando“, expresó.
El Gobernador remarcó la relevancia de esta obra en el contexto nacional, señalando que “poder inaugurar esta ampliación en condiciones tan desfavorables como las actuales es muy importante”. Además, apuntó contra el Gobierno Nacional y el candidato presidencial Javier Milei por su falta de interés en mejorar las condiciones penitenciarias, así como en otras áreas críticas como salud, educación y obra pública.
“Con esta unidad hemos inaugurado 7.130 plazas penitenciarias en la Provincia”, resaltó Kicillof. “Es fácil decir que no nos importa la seguridad, pero los hechos demuestran lo contrario. Estamos haciendo historia con este plan penitenciario y de seguridad. Aunque sabemos que no está todo bien, trabajamos para que pueda estarlo”.
El mandatario provincial también hizo un balance de la situación que heredó al asumir su gestión, recordando que “el sistema penitenciario estaba en crisis, con huelgas de reclusos por todos lados. En 2019, había una población carcelaria de 36.000 internos en un sistema diseñado para 24.000 plazas, y en los cuatro años previos se sumaron 16.000 internos más sin que se ampliara la infraestructura”.
Un compromiso con la reinserción social
Kicillof enfatizó que la sobrepoblación carcelaria no solo genera condiciones inhumanas, sino que también incrementa las tasas de reincidencia. “Peores condiciones no logran el objetivo de la reinserción, que es lo que marca la ley. Aquel que comete un delito tiene que cumplir su condena, pero al estar preso tiene que buscar la reinserción“, afirmó.
Con esta obra, el Gobierno bonaerense reafirma su compromiso con un sistema penitenciario que combine seguridad y derechos humanos, en un esfuerzo por garantizar una mejor convivencia social y reducir los índices de reincidencia delictiva.


