La Asociación Judicial Bonaerense (AJB) resolvió aceptar en disconformidad la nueva propuesta salarial presentada por el gobierno bonaerense, en el marco de la negociación paritaria del sector judicial.
La definición se dio luego de una nueva reunión de la Mesa Técnica Salarial, realizada tras el cuarto intermedio dispuesto el pasado 13 de enero, en la que el Poder Ejecutivo provincial mejoró la oferta inicial y propuso un aumento salarial total del 4,5% de bolsillo, a percibirse con los haberes de enero que se cobran en febrero.
Según detalló el gremio, la propuesta contempla un 1% de incremento correspondiente a diciembre, más un 0,5% vinculado al impacto en el medio aguinaldo, y un 2% adicional para enero de 2026. La suma de esos tramos, junto con los retroactivos, alcanza el 4,5% de aumento efectivo en el salario.
La decisión sindical se tomó durante una reunión extraordinaria y virtual de la Comisión Directiva Provincial, convocada en el marco de la feria judicial. Desde la AJB señalaron que, si bien la oferta resulta “sustancialmente superadora” de la anterior, sigue siendo insuficiente para recomponer la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras judiciales.
En ese sentido, el gremio explicó que la aceptación en disconformidad responde, entre otros factores, a la cercanía del cierre de la liquidación salarial y a la “delicada situación económica” que atraviesan miles de afiliados y afiliadas ante la falta de actualizaciones salariales.
Además, la AJB remarcó la necesidad de que la reapertura de la negociación se concrete en tiempo y forma durante la primera quincena de febrero, con el objetivo de discutir una agenda más amplia del sector. Entre los puntos prioritarios, el sindicato puso el foco en los ingresos de las categorías de menor antigüedad, las subcategorías para jubilados y jubiladas y otras demandas estructurales del ámbito judicial.
En cuanto a jubilados, jubiladas y pensionados, el gremio confirmó que percibirán el incremento con los correspondientes retroactivos junto con el cobro de los haberes de febrero.
De esta manera, la paritaria judicial queda momentáneamente encauzada, aunque con fuertes cuestionamientos gremiales y con el compromiso de retomar las discusiones en el corto plazo, en un contexto de persistente tensión salarial en la provincia de Buenos Aires.

