En medio de las gestiones del Gobierno nacional para reunir los votos necesarios que permitan avanzar con la reforma laboral durante las sesiones extraordinarias del Congreso, más de 500 intendentes de todo el país salieron a expresar un rechazo categórico a la iniciativa impulsada por la gestión de Javier Milei. A través de un comunicado, la Federación Argentina de Municipios (FAM) cuestionó duramente el proyecto y alertó sobre sus consecuencias sociales, económicas y laborales.
La entidad, presidida por el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, sostuvo que la propuesta oficial no representa una modernización del sistema laboral, sino un retroceso histórico. “El proyecto, que no es nuevo en la Argentina, no genera empleos, sino que acelera despidos, denigra las relaciones laborales y afecta directamente las posibilidades de que las Provincias y los Municipios que las integran puedan proveer al bien común ocupándose de todo aquello que el mercado jamás cubrirá”, advirtieron desde la FAM.
En ese sentido, los jefes comunales remarcaron que la reforma presentada como “modernización” por el Gobierno “no tiene nada de moderno” y recordaron antecedentes similares. “La Argentina la vivió hace 25 años con un proyecto en el mismo sentido, tristemente recordado como ‘Ley Banelco’”, señalaron, en referencia a las denuncias por sobornos durante el gobierno de la Alianza encabezado por Fernando de la Rúa, del que formaban parte Patricia Bullrich y Federico Sturzenegger.
Antecedentes que vuelven a encender alarmas
Desde la Federación remarcaron que aquella experiencia “no generó ni un puesto de trabajo, destruyó empleo genuino y precarizó a los que sobrevivieron, llevando varios años su recuperación”. Bajo esa mirada, consideraron que la iniciativa actual se inscribe en un proceso más amplio de deterioro social: “Como un paso más en la destrucción de la estructura social y económica de nuestro país que Milei lleva adelante desde hace dos años, pretende con este proyecto avanzar en una precarización absoluta del trabajo”.
El comunicado enumera entre las consecuencias previstas la caída de los salarios, el debilitamiento total de la relación laboral, esquemas de contratación más frágiles, la disminución de indemnizaciones y la extensión de las jornadas laborales. También alertaron sobre la posibilidad de semanas de seis días de trabajo y vacaciones reducidas a una semana, “casi nunca en verano”.
“Sin eufemismos, esta iniciativa es retroceder 100 años”, afirmaron los intendentes, al tiempo que cuestionaron el modelo económico que la sustenta. “Esta ley no genera empleos, sino que acelera despidos y le quita derechos a los que se sostengan. Las consecuencias las sufren los trabajadores, pero también recae en toda la sociedad, porque a menor masa salarial formal, menos consumo estable y más precariedad con impacto en toda la actividad económica”, remarcaron.
Además, desde la FAM advirtieron que la reforma “propone modificar la estructura tributaria que sostiene el principio constitucional de federalismo” y alertaron sobre su impacto a largo plazo. “Generará que los jóvenes no tengan futuro”, afirmaron, y cuestionaron el impulso de beneficios sociales definidos como no remunerativos, sin aportes ni contribuciones, lo que , según explicaron, reduciría la base jubilatoria y las coberturas asociadas, como el acceso a medicamentos.
A modo de cierre, los intendentes reafirmaron su postura y anticiparon que darán pelea política e institucional. “Nos opondremos con todas las herramientas de la democracia y con toda la convicción de que la justicia social, ese concepto que Milei dice odiar, prevalezca en nuestra sociedad”, concluyeron.

