El Ministerio de Trabajo bonaerense prorrogó por cinco días la conciliación obligatoria entre Granja Tres Arroyos y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) en medio de la crisis que dejó unos 1.200 despidos comunicados en distintas plantas del grupo. La medida se tomó luego de una extensa audiencia realizada este lunes en La Plata y mantendrá abierta la instancia de negociación hasta el viernes.
La conciliación había sido dictada semanas atrás frente al avance de las cesantías en establecimientos de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar. La resolución obliga a la empresa a retrotraer la situación previa a los despidos y reincorporar a los trabajadores alcanzados mientras se desarrolla la negociación con el gremio.
Sin embargo, durante la última audiencia, el STIA volvió a cuestionar el cumplimiento de esas condiciones. Según planteó la organización sindical, los trabajadores todavía no habrían percibido los salarios adeudados, no se habrían concretado todas las reincorporaciones y tampoco se les habrían asignado tareas. La nueva prórroga extiende la conciliación hasta el viernes 2 de octubre, cuando las partes deberán volver a reunirse para intentar avanzar en una salida al conflicto laboral.
Una crisis que golpea a varias plantas
Uno de los principales focos continúa ubicado en Capitán Sarmiento, donde Granja Tres Arroyos comunicó alrededor de 700 despidos. La situación tiene especial impacto en esa localidad, ya que la compañía llegó a emplear a unos 900 trabajadores y constituye uno de los principales actores de la economía local.
La actividad de la planta había quedado prácticamente paralizada hacia fines de agosto, después de meses de caída en la producción y en medio de reclamos de los trabajadores por salarios adeudados. La situación derivó en protestas y cortes sobre la Autovía 8, antes de la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense.
El conflicto también alcanzó a otros establecimientos del grupo. En Esteban Echeverría se comunicaron unos 450 despidos, mientras que en la planta Pinazo, ubicada en Pilar, también hubo desvinculaciones y períodos de interrupción de la actividad.
La crisis de la compañía, además, excede a la provincia de Buenos Aires. La planta de Avex en Río Cuarto, Córdoba, cerró y dejó a unos 350 trabajadores afectados, mientras que el grupo también atravesó interrupciones en su establecimiento de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
Desde el sindicato cuestionaron además la continuidad de la conciliación obligatoria porque, según argumentaron durante la audiencia, mientras permanezca vigente los trabajadores despedidos no pueden avanzar con el trámite del fondo de desempleo. La organización también viene denunciando atrasos salariales, incumplimientos en el pago del medio aguinaldo y situaciones vinculadas a delegados gremiales.
La empresa expuso su crisis financiera
Mientras la discusión laboral continúa, Granja Tres Arroyos atraviesa además un proceso de reestructuración de sus deudas. La empresa informó un pasivo cercano a los US$350,9 millones, luego de que fracasara una negociación privada con sus acreedores.
Durante la audiencia, el apoderado del grupo empresario, Walter Carrizo, volvió a plantear ante las autoridades bonaerenses la situación económica, financiera y productiva de la compañía. En ese marco, insistió con el pedido para que la Justicia Comercial habilite y tramite de manera conjunta los concursos preventivos de Granja Tres Arroyos S.A., WADE y Avex S.A.
La solicitud todavía se encuentra pendiente de resolución definitiva. La definición judicial forma parte de un escenario más amplio en el que la empresa busca reestructurar sus obligaciones mientras intenta sostener su actividad y afrontar el conflicto con los trabajadores.
La compañía atribuyó parte de sus dificultades al impacto que tuvo la gripe aviar durante los primeros meses del año y al cierre de mercados internacionales. Desde el ámbito sindical, en cambio, vienen cuestionando la conducción empresaria y planteando dudas sobre el destino de las plantas y las fuentes laborales.


