La iniciativa busca mejorar las condiciones de seguridad en la vía pública y, al mismo tiempo, recuperar la imagen urbana de uno de los sectores más transitados de Rosario.
El subsecretario de Obras Públicas municipal, Juan Ferrer, explicó que el problema se observa especialmente en las calles del área central, donde existen cables que permanecen colgados, cruzan de una fachada a otra o quedaron enredados luego de que las instalaciones dejaron de utilizarse.
Qué pasará con los cables en desuso
El plan contempla un trabajo coordinado entre el municipio y las empresas que prestan servicios de telefonía e Internet, tanto públicas como privadas.
Antes de intervenir cada cuadra, se determinará qué instalaciones continúan activas y cuáles quedaron abandonadas. Los elementos que ya no cumplen ninguna función serán retirados.
La limpieza no se limitará a los cables. También está prevista la remoción de columnas y ménsulas en desuso que permanecen instaladas en el espacio público.
En el caso de los tendidos que continúan operativos, el municipio buscará identificar a qué empresa pertenece cada instalación para luego ordenar y tensar los cables.
El trabajo comenzará en el microcentro de Rosario
Las primeras tareas se concentrarán en el casco histórico y el microcentro de Rosario, considerados por el municipio como las zonas con mayor presencia de cableado caído o desordenado.
Luego, el programa se extenderá progresivamente a otros sectores de la ciudad, entre ellos corredores comerciales, polos gastronómicos y circuitos turísticos.
De acuerdo con las condiciones de la licitación, el plazo total previsto para los trabajos es de hasta un año. Sin embargo, desde el municipio señalaron que las tareas en el microcentro podrían completarse antes.
Habrá trabajos durante fines de semana y feriados
Una de las particularidades del operativo será la organización de las tareas para reducir el impacto sobre el tránsito.
Según explicó Ferrer, las intervenciones que requieran cortes de calles se realizarán en muchos casos durante sábados, domingos y feriados, cuando la circulación vehicular y peatonal es menor.
El objetivo es avanzar con el ordenamiento del cableado de Rosario sin generar mayores inconvenientes para quienes viven, trabajan o circulan por el centro de la ciudad.


