Una serie de robos de JU de polo en Pilar y General Rodríguez terminó destapando una investigación que apunta a una banda dedicada a sustraer equinos para luego faenarlos y colocar la carne en el circuito clandestino.
La causa avanzó con cinco allanamientos, principalmente en el partido de Moreno, donde fueron detenidas ocho personas. Entre los elementos secuestrados aparecieron armas de fuego, municiones, cuchillas, hachas y otras herramientas vinculadas con la faena, además de restos de animales.
Los procedimientos fueron realizados por efectivos de la DDI San Isidro y de la Subdelegación Departamental de Investigaciones Pilar, bajo las órdenes de la UFI N° 2 de Pilar. Entre los sospechosos hay seis hombres y dos mujeres, mientras que uno de los hombres arrestados tenía además tres pedidos de captura vigentes por otras causas.
El caso había comenzado a tomar forma después de varias denuncias por la desaparición de animales de polo, salto y otras razas en establecimientos de la zona. Uno de los episodios investigados ocurrió en agosto, cuando fueron sustraídas tres yeguas y dos caballos de polo de un haras ubicado en el límite entre Pilar y General Rodríguez.
A ese hecho se sumó el robo de un caballo de raza del predio La Guapeada Polo, en Villa Astolfi, en las inmediaciones de la Ruta 25.
La reiteración de estos episodios llevó a los investigadores a poner el foco en una posible conexión entre los robos y el destino que tenían los animales una vez sustraídos. La hipótesis que ahora se encuentra bajo investigación es que los caballos eran trasladados para ser faenados y que su carne terminaba en un mercado ilegal.
El fenómeno también había sido advertido por la Asociación Contra el Maltrato Animal (ACMA), desde donde señalaron la preocupación por la desaparición de equinos de raza y su posible incorporación a circuitos clandestinos.

La investigación, además, se cruza con otro caso reciente ocurrido en Cañuelas, donde el Comando de Prevención Rural recuperó cinco caballos de polo durante un allanamiento realizado en Paso del Rey, Moreno. Uno de los animales había sido robado meses atrás en inmediaciones del Mercado Agroganadero de Cañuelas y pudo ser identificado porque tenía un chip implantado en el cuello.
Ahora la Justicia deberá determinar qué participación tuvo cada uno de los ocho detenidos y si todos los animales robados en la región tuvieron el mismo destino.


