La problemática del juego online entre adolescentes ha dejado de ser una preocupación latente para convertirse en una emergencia de salud pública. Al aire de Todo no se puede, por LA CIELO, Gonzalo Atanasof, titular del Instituto Provincial de Lotería y Casinos explicó que el mayor desafío actual es la naturaleza oculta de la patología. Según el funcionario, el cambio de escenario —del casino físico al dispositivo móvil— ha roto los mecanismos tradicionales de detección.
Atanasof contrastó la imagen histórica del ludópata con la realidad actual de los jóvenes. “Antes nosotros atendíamos por problema de ludopatía a una persona mayor de edad (…) lo podíamos detectar hasta en términos físicos; hoy esta adicción es absolutamente invisible, silenciosa lo podés tener al ludópata dentro de tu casa y está detrás de un celular”.
Esta nueva dinámica implica que, a diferencia de quien pasaba horas frente a una máquina en un bingo, el apostador moderno puede estar en su propia habitación sin que su entorno lo perciba.
Los cuatro elementos de la “Tormenta Perfecta”
Para el titular de Lotería, la crisis actual es el resultado de la convergencia de varios factores sociales y económicos. “La pandemia fue uno de los grandes elementos (…) el encierro empezamos a socializar de una forma diferente; el mundo ya no estaba en el afuera de la casa sino en el adentro desde la habitación”, describió sobre el inicio del fenómeno.
A esto se suma lo que denomina la “gamificación de la vida”, donde los jóvenes se acostumbran a juegos con “estímulos permanentes estímulo y recompensa que no tienen game over”, generando una dependencia química cerebral de la que es muy difícil salir. El tercer factor es el “clima de época”, alimentado por “gurúes de las finanzas o estos influencer que te ofrecen las recetas salvadoras de ganar plata de manera rápida fácil”.
Finalmente, la “crisis económica fenomenal” empuja a los jóvenes a buscar ingresos extra o incluso a “convertirse en cajeros”, una actividad donde terminan “endeudados por no poder pagar los premios de sus propios clientes”.
Del juego ilegal a la atención de salud
Un obstáculo mayor para el Estado es que la gran mayoría de las plataformas utilizadas son clandestinas. “El 80% del juego hoy en la provincia de Buenos Aires online es ilegal; se da a través de páginas que son truchas que son ilegales”. Atanasof explicó que perseguir este delito es complejo porque los servidores suelen estar en “paraísos informáticos” como Malta o Curazao, y la velocidad de la red supera a la justicia: “Cierran una página y te abren otra al instante”.
Ante este panorama, la Provincia ha tenido que reconfigurar su sistema de atención. “Hemos generado que en los CPA (Centros de Atención Primaria de Adicciones) de la provincia se puedan atender también a menores de 18 años porque eso también ha migrado notablemente”, reveló Atanasof, destacando que antes la ludopatía era casi exclusiva de los adultos.
Para finalizar, el funcionario subrayó en LA CIELO la importancia del diálogo primario en el hogar. “Vos podés tener cerca un familiar y no darte cuenta de que está apostando; entonces si vos tenés alguna duda o sospechás o leés algo siempre lo mejor es la comunicación”. El Instituto continuará con ciclos de charlas multidimensionales para abordar el problema desde la salud mental, la educación y la justicia, buscando frenar una adicción que pone en riesgo la vida de miles de jóvenes.

