A tres meses del cambio de autoridades, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) vuelve a generarle dolores de cabeza a la administración libertaria. Sucede que más de 90 jefes de sectores operativos firmaron una carta abierta dirigida a las autoridades del organismo en la que describen la crisis que atraviesan y le reclaman diálogo. El panorama es desolador.
La extensa misiva dirigida a Martín Porro y Luis Rovere, presidente y vicepresidente de la CNEA, respectivamente, empieza marcando que las autoridades empezaron su gestión (en diciembre del año pasado, rompiendo una tradición: por primera vez los nuevos encargados de la institución no iniciaron su gestión visitando cada uno de los centros atómicos para presentarse y exponer el plan de trabajo.
“Resulta preocupante e inexplicable la falta de diálogo y comunicación con las líneas jerárquicas y cuadros técnicos“, reza la carta firmada por jefes operativos pertenecientes a 11 de las 12 gerencias que tiene la entidad. De ahí que una de las tres solicitudes que hacen en la carta tenga que ver con “recomponer los canales de comunicación institucionales”.

Un segundo factor de la crisis tiene que ver con el éxodo de personal de planta. Según los jefes operativos, en dos años se redujo en 300 agentes el plantel y “grupos enteros de trabajo han, literalmente, desaparecido”. Como muestra de arriba, de acuerdo a cifras oficiales del INDEC, la CNEA perdió un total de 474 trabajadores entre diciembre de 2023 y febrero de este año.
En la carta abierta aseguran que gran parte de esta “sangría” se debe al “insostenible deterioro salarial“. A esto le sumaron que los empleados que quedan atraviesan una “grave situación de falta de motvación y bienestar laboral“. “En nuestro rol de conducción de equipos técnicos, constatamos cotidianamente la imposibilidad de sostener el funcionamiento de los grupos de trabajo“, relataron.
El panorama se completa con una “crisis presupuestaria” que también se aprecia en los informes oficiales. En 2026, la CNEA va a contar con unos 200 mil millones de pesos, aproximadamente, una cifra similar a la del año 2008 que no es ni la mitad de los $512 mil millones de 2022.

De acuerdo con la carta abierta, esta situación ya está impactando en numerosos equipos y en la instrumental de la CNEA al que no le pueden hacer tareas de mantenimiento o refacción. Los resultados de esta crisis “van desde un aprovechamiento intermitente hasta la salida de operación lisa y llana, por períodos prolongados”, precisaron.
Frente a esto, quienes firmaron la misiva le pidieron a Porro que haga “gestiones urgentes” para recomponer el salario de los agentes, pero también para “garantizar la disponibilidad de recursos para el funcionamiento y continuidad de los proyectos”.

