La expresidenta de la Nación, Cristina Kirchner, rompió el silencio desde su prisión domiciliaria luego del cambio de estrategia judicial. A la espera de que el comité de derechos humanos de la ONU revise el fallo que la condenó, la dirigente le concedió una entrevista al Washington Post en la que habló sobre su futuro político. Se agita el avispero peronista.
“Cuando recupere mis derechos políticos ¿por qué no?“, respondió Cristina respecto de la posibilidad de volver a postularse como presidenta de la Nación. El año que viene habrá elecciones, pero en esa no se puede presentar aunque ya hay algunas interpretaciones jurídicas que dicen lo contrario. Por lo pronto quien fuera vicepresidenta entre 20219 y 2023 no se jubila, pero primero quiere recuperar sus derechos políticos.
En esa misma entrevista, Kirchner recordó que “la historia no está escrita en líneas rectas” y se mostró esperanzada: “hay avances y retrocesos, pero al final el pueblo siempre vuelve”.

Como no podía ser de otra manera, sus declaraciones impactaron en toda la escena política argentina y sobre todo dentro del peronismo. El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, fue uno de los que se refirió al posicionamiento de Cristina diciendo que “las candidaturas se van a dirimir el año próximo”. “Cada sector del peronismo que tenga la genuina y legitima intención de representar en un marco de PASO propondrá sus candidatos y el pueblo peronista va a definir quien lo representa“, expresó.
La autocrítica de CFK
En otro pasaje de la entrevista al medio estadounidense, Cristina reconoció la cuota de responsabilidad del gobierno de Alberto Fernández en la victoria de Javier Milei. “Hubo una ruptura de la cultura del trabajo”, admitió.
Según la ex vicepresidenta, en aquel momento “la gente vio que quienes trabajaban ocho horas por día, soportaban a sus jefes y largos desplazamientos ganaban lo mismo o menos que sus vecinos que recibían ayudas del gobierno“.


