La postura de River contra la conducción de la AFA, alineada desde hace semanas con la de Estudiantes, sumó un capítulo de alto impacto después del superclásico. Esta vez no habló un dirigente: Nicolás Otamendi, campeón del mundo, capitán del Millonario y hasta hace poco integrante de la Selección Argentina, cuestionó con dureza el presente del fútbol argentino y dejó un mensaje dirigido hacia la cúpula que encabeza Claudio Chiqui Tapia.
La derrota por 1-0 ante Boca en la Bombonera terminó con fuertes reclamos de River contra el arbitraje de Nicolás Ramírez y la actuación de Silvio Trucco en el VAR. Otamendi consideró que el juez perdió el control del encuentro y denunció que no se aplicó “la misma vara” para ambos equipos. Pero su descargo fue bastante más allá del análisis puntual del superclásico.
“El de más arriba tiene que pensar más en estas cosas”, lanzó el defensor. Y luego elevó todavía más el tono: “Se está arruinando el fútbol argentino. Siempre dije que mientras nos dejen competir con la misma vara, lo haremos; cuando no te dejan te da mucha bronca”. Aunque evitó mencionar directamente a Tapia, la referencia quedó enmarcada en la pelea que River mantiene con la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino.
Otamendi incluso dejó una de las frases más fuertes de la noche: “Que el próximo torneo designen quién va a ser el campeón”. Además, sostuvo que los fallos que River cuestiona no comenzaron en la Bombonera, sino que “se fueron acumulando” desde el comienzo de la temporada. Gonzalo Montiel, expulsado en el segundo tiempo, acompañó el reclamo y sostuvo que el equipo fue condicionado por las decisiones arbitrales.
River y Estudiantes, en la misma vereda frente a la AFA

El contexto le agrega peso político a las palabras del capitán. River y Estudiantes conformaron en octubre una mesa permanente de trabajo para elaborar propuestas destinadas a modificar distintos aspectos del fútbol argentino. Entre los puntos discutidos aparecen los formatos de los torneos, el calendario, la distribución de ingresos, los derechos televisivos y, especialmente, el funcionamiento y los criterios de designación del arbitraje.
La tensión tuvo otro episodio apenas días antes del superclásico. River fue el único club habilitado para votar que rechazó el formato de competencia aprobado para 2027, mientras que Estudiantes también manifestó públicamente su desacuerdo, aunque no pudo participar de la votación.
Antes del partido ante Boca, el presidente millonario, Stefano Di Carlo, ya había puesto el foco directamente en Tapia al reclamar transparencia en las competencias y sostener que la responsabilidad debía buscarse en quienes conducen la AFA. Después del superclásico, volvió a expresarse y aseguró que “cuando los errores favorecen siempre a los mismos dejan de ser errores”.
Ahora el mensaje salió desde adentro de la cancha. Y no de cualquier protagonista. Otamendi, campeón del mundo y capitán de River, se sumó públicamente a una discusión que hace tiempo dejó de limitarse a los escritorios. En medio del frente que River construyó junto a Estudiantes, el superclásico terminó abriendo un nuevo round en la pelea con la AFA.


