La escena parecía salida de una película con final previsible, pero torcido a último momento: en el estudio de TN, el canal de noticias del Grupo Clarín, todo estaba preparado como si fuera una fiesta de cumpleaños.
Sonrisas relucientes, entusiasmo contenido y hasta —según trascendidos de backstage— botellas de champagne listas para descorchar. El motivo de la celebración era la inminente aprobación en el Senado de la ley de Ficha Limpia, el proyecto que buscaba impedir que cualquier persona con condena en doble instancia (aunque no firme) pudiera ser candidata a cargos electivos. Una norma hecha a medida, por no decir obsesivamente dirigida, para proscribir a Cristina Fernández de Kirchner.

UN GOL GRITADO ANTES DE TIEMPO EN TN
El poroteo previo —el conteo de votos que circula en la trastienda política— daba positivo para los impulsores del proyecto. El pase de programas entre Jonatan Viale y Diego Sehinkman en TN fue casi una arenga triunfal: “Te envidio porque re toca a vos y vas a anunciar la aprobación”, dijo el hijo de Mauro, convencido de que esa noche el show era suyo.
Fanny Mandelbaum, Silvia Lospennato y Gastón Marra ya estaban en el estudio listos para brindar. Literalmente.
Pero cuando las cámaras enfocaron el recinto del Senado, todo cambió en segundos. La historia ya es conocida: Dos senadores de Misiones, que supuestamente votarían a favor, se dieron vuelta.
El resultado final fue de 36 votos afirmativos contra 35 negativos, pero se necesitaban 37 para la aprobación. Y así, todo se vino abajo. “Se cayó”, se escuchó en off, mientras los rostros de alegría se transformaban en gestos de sorpresa, confusión y bronca contenida.
La imagen de Marra tragando rabia, Lospennato endureciendo la mandíbula y Fanny (desde su casa) intentando disimular el bajón, dio paso a una segunda escena, mucho más reveladora. Porque el verdadero escándalo no fue la ley que no salió, sino lo que salió de la boca de Silvia Lospennato, una de las caras visibles del macrismo ‘republicano’.
EL SINCERICIDIO QUE BLANQUEÓ TODO
“Qué lástima que estos senadores representen a la provincia que más ATN (Aportes del Tesoro Nacional) recibió durante el año (Misiones), lo acaba de publicar un periodista, ¿no?“, lanzó en vivo..
Y redobló la apuesta:
“Qué lástima que lo representen porque mirá, traicionar al gobierno que más ATN te dio durante el año debe ser jorobado, ¿no? Supongo que ahora tendrán alguna penalización y no recibirán más adelantos del Tesoro Nacional (ATN), esta provincia fue la más beneficiada y que traicionó al gobierno.“
Es decir, la misma legisladora y candidata que defiende la transparencia institucional y la pureza republicana terminó reconociendo —furiosa, sin filtro— que el dinero del Tesoro Nacional se reparte a cambio de votos. Que los famosos ATN, esos fondos discrecionales que desde siempre se acusan como moneda de cambio para condicionar provincias, siguen siendo usados como herramienta de coerción política.
Pero lo más grave es el sinceramiento sin tapujos: que si una provincia “traiciona”, se le corta el chorro.
¿La tan mentada República funciona así?
¿Y esto no era lo que supuestamente diferenciaba al PRO y a La Libertad Avanza del peronismo, a quienes acusan hace décadas de usar “la billetera” para comprar voluntades?
El republicanismo, al parecer, es de cartón. O al menos así quedó expuesto. Porque si en plena transmisión de TV nacional se admite que un gobierno usa fondos públicos para obtener apoyos legislativos, y se castiga a quienes no responden como esperaban, entonces el problema no es solo que la ley se haya caído, sino que el discurso moralista se derrumbó con ella. La ficha no parece haber estado tan limpia.
Lospennato, que encabeza la lista de legisladores porteños para las próximas elecciones, dejó al descubierto lo que todos saben pero pocos dicen: que en este nuevo orden político, las viejas prácticas no solo continúan, sino que se blanquean con total desparpajo.
Y que el republicanismo solo vale mientras sirva para disciplinar al adversario. Cuando falla, se vuelve rabioso, amenazante… y peligrosamente sincero.

