La infraestructura escolar volvió al centro de la discusión política bonaerense luego de que el PRO difundiera un relevamiento que detectó graves problemas de seguridad en 677 de las más de 1.200 escuelas analizadas en la provincia.
El informe, presentado por el diputado nacional Martín Yeza a partir de la plataforma Radar PBA, busca instalar el deterioro edilicio como uno de los ejes de la discusión con el gobierno de Axel Kicillof.
El trabajo fue elaborado a través de Radar PBA, una plataforma digital colaborativa desarrollada por el PRO bonaerense para relevar el estado de la infraestructura escolar en los 135 municipios. La herramienta reúne información aportada por consejeros escolares, docentes, familias y vecinos, que luego es sistematizada mediante herramientas de inteligencia artificial.
Escuelas “en rojo”
Según el relevamiento, una escuela queda catalogada “en rojo” cuando presenta al menos una falla grave de seguridad. De los más de 1.200 establecimientos relevados, 677 fueron incluidos en esa categoría.
Entre los principales problemas detectados, el informe señala que la mitad de las escuelas en rojo tiene las salidas de emergencia bloqueadas, lo que impediría una evacuación rápida ante un incendio o una fuga de gas.
Además, uno de cada cuatro establecimientos presenta techos en mal estado y uno de cada seis registra riesgos eléctricos por cables expuestos o humedad. A eso se suman casi 100 escuelas con estufas a gas sin salida al exterior dentro de las aulas.
Los casos más preocupantes muestran una combinación de deficiencias: 81 escuelas presentan cuatro o más fallas críticas al mismo tiempo y, en otras 43, el relevamiento detectó olor a gas junto con salidas de emergencia bloqueadas.
Un debate que vuelve a escena
Con estos datos, el PRO busca cuestionar la política de mantenimiento escolar de la administración bonaerense y colocar la infraestructura educativa en el centro del debate público.
No se trata, sin embargo, de una discusión cualquiera. Desde la tragedia de Moreno, ocurrida durante la gestión de la exgobernadora María Eugenia Vidal, las condiciones edilicias y de seguridad de las escuelas se convirtieron en un tema de alta sensibilidad política y social.
En ese contexto, cualquier diagnóstico sobre pérdidas de gas, instalaciones eléctricas o vías de evacuación trasciende la coyuntura y reabre un debate que atraviesa a los distintos gobiernos y experiencias políticas.
El informe de Radar PBA se suma ahora a esa discusión con la intención de poner el foco sobre el estado de los edificios escolares y reclamar respuestas frente a las deficiencias detectadas en el relevamiento.

