El Gobierno nacional volvió a reunir este viernes a su mesa política en la Casa Rosada con el objetivo de avanzar en la definición de nuevos proyectos legislativos y delinear la estrategia parlamentaria en el Congreso. El encuentro se da en un contexto atravesado por cuestionamientos políticos y mediáticos que impactan de lleno en el oficialismo.
Según se informó oficialmente desde la Presidencia, durante la reunión se repasó el estado de las iniciativas ya enviadas al Parlamento y se analizaron los próximos pasos. En ese marco, se resolvió avanzar de inmediato con el envío de dos proyectos: la modificación de la Ley de Salud Mental y una nueva Ley contra el fraude en pensiones por invalidez.
La convocatoria se produce mientras crecen las controversias en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien en las últimas semanas quedó en el centro de la escena por denuncias y versiones sobre un posible enriquecimiento ilícito. Entre los puntos cuestionados figuran propiedades que no habrían sido declaradas, viajes en primera clase al exterior, incluido un destino como Aruba, y un reciente traslado a Bariloche con un costo estimado en varios millones de pesos.
En este escenario, el oficialismo busca retomar la iniciativa política con una agenda legislativa que le permita ordenar su frente interno y recuperar centralidad en el debate público. Las críticas no solo se concentran en las denuncias individuales, sino también en el rumbo económico, con cuestionamientos al modelo impulsado por el Gobierno y señales de una inflación que no logra desacelerarse al ritmo esperado.
Del encuentro participaron figuras clave del esquema de poder, entre ellas la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro del Interior, Diego Santilli; la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el asesor presidencial Santiago Caputo, además del ya mencionado Adorni.
Con este nuevo movimiento, la Casa Rosada intenta mostrar capacidad de gestión y coordinación política en medio de un clima adverso, apostando a que el impulso de iniciativas legislativas contribuya a reposicionar al Gobierno en una agenda dominada por las tensiones internas y el malestar económico.

