El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, anunció recientemente la intención de reactivar el Proyecto Patagonia, el cual busca descentralizar la administración del país trasladando la Capital Federal a otra provincia, siendo su principal candidata Viedma, capital de Río Negro. Tras el anuncio, la consultora Zuban Córdoba y Asociados llevó a cabo un estudio para evaluar el nivel de apoyo a la medida en la sociedad.
El sondeo, realizado entre el 11 y el 13 de octubre de este año, incluyó 1.900 encuestas en diversas regiones de Argentina. Según los resultados adelantados en el Informe de Domingo de Datos, un 45,3% de los encuestados expresó su apoyo a la idea de trasladar la capital, mientras que un 32,5% se manifestó en contra.
Cuando se consultó a los participantes sobre la posible nueva ubicación de la Capital, Viedma fue la opción más popular, con un 26,7% de los votos. Esta ciudad ya había sido propuesta en la década de 1980 por el expresidente Raúl Alfonsín como parte de un plan para transferir la capital fuera de la provincia de Buenos Aires. No obstante, un 29,8% de los encuestados manifestó su preferencia por otro destino, sin especificar.
Entre las ciudades mencionadas como alternativas para la nueva capital, Córdoba se destacó con un 20,4% de apoyo, seguida de Tucumán (6,4%), y Rosario (4,4%). La opción “No sabe” alcanzó un 12,3%, evidenciando cierta indecisión en la opinión pública.
Frente a la pregunta sobre qué otras localidades podrían ser consideradas, La Pampa fue mencionada por un 23,7% de los encuestados, mientras que Santiago del Estero obtuvo un 12,5%, un 4,5% mencionó a Bahía Blanca, mientras que el 5,2% de los participantes propuso la creación de una nueva ciudad que funcione como capital.
¿Qué fue el Proyecto Patagonia?
El Proyecto Patagonia, impulsado por el presidente Raúl Alfonsín en la década de 1980, fue un ambicioso plan de descentralización con el objetivo de trasladar la Capital Federal desde Buenos Aires hasta la ciudad de Viedma. La propuesta formaba parte de una visión integral para promover el desarrollo del sur argentino y reducir la centralización administrativa y económica de Buenos Aires.
El plan incluía varias medidas complementarias:
- Provincialización de Tierra del Fuego: El proyecto preveía convertir el Territorio Nacional de Tierra del Fuego en una nueva provincia, lo que finalmente se concretó en 1991.
- Incentivos fiscales para la radicación de empresas en la Patagonia: Se buscaba atraer inversiones y fomentar la industrialización en la región mediante beneficios impositivos para las empresas que se establecieran allí.
- Reforma territorial y administrativa: Alfonsín proponía transformar la actual Capital Federal en una nueva provincia que se llamaría Provincia del Río de la Plata, la cual incluiría parte del Conurbano bonaerense.
- Reforma constitucional: El proyecto implicaba una serie de cambios constitucionales para garantizar la viabilidad de la nueva organización territorial y política del país.
Sin embargo, el proyecto no llegó a concretarse debido a la crisis económica y política de finales de los años 80, así como a la falta de apoyo político suficiente. Aunque la iniciativa fue abandonada, sigue siendo recordada como una de las propuestas más innovadoras y ambiciosas en la historia reciente de la Argentina.

