Tras la marcha por Julio López y la de La Noche de los Lápices, los docentes nucleados en la agrupación Multicolor del SUTEBA de La Plata anunciaron una nueva protesta. Se trata de una “movilización y asamblea” prevista para las 10 de la mañana del jueves frente al Banco Provincia. Es para reclamar un “plan de desendeudamiento” y habrá estudiantes sin clases.
Efectivamente, al ser un día hábil y en horario escolar la protesta del gremio va a impactar en las escuelas públicas porque quienes se sumen no irán a sus lugares de trabajo. En este sentido, podría tratarse de un paro encubierto pensado para protestarle al gobierno de Axel Kicillof sin sufrir descuentos ni sumar faltas injustificadas.
La frase clave que deja en evidencia esta maniobra está en las convocatorias de los docentes disidentes, tanto de la Lista Multicolor como la Asociación de Maestros. Palabras más palabras menos, dicen que la movilización tiene “constancia gremial”. INFOCIELO consultó a fuentes gremiales y pudo confirmar que el estatuto contempla licencias gremiales, pero son para actividades como congresos o seminarios, no para huelgas.

El artículo 115 de la Ley 10579 establece que la Dirección General de Escuelas y Cultura puede otorgar licencias “por representación gremial de acuerdo con las normas vigentes”. Esta redacción abre la posibilidad de distintas interpretaciones, pero los sindicalistas consideran que el inciso b punto 3 alcanza a todos los docentes, afiliados o no, que participen de actividades convocadas por sindicatos sin límite máximo ni mensual ni anual.
Por eso es que ultimamente las facciones disidentes del SUTEBA vienen promocionando sus actividades con constancia gremial. Volviendo al reglamento, cabe recordar que 5 faltas injustificadas en un año abren la posibilidad de perder el cargo mientras que adherir a un paro, por más garantía legal que tenga, implica el descuento del día no trabajado.
Un trabajador de la educación le explicó a este medio que el monto a descontar depende de la cantidad de horas a las que se haya faltado. A modo de ejemplo, contó que él adhirió a una huelga un día que tenía que dictar dos horas de clases y se le aplicó un descuento de casi 30 mil pesos. También depende del acatamiento porque si es muy alto, como el del 30 de junio que tuvo una adhesión del 95% según el SUTEBA, no se suelen aplicar.
Más allá del caso particular, la delegación Tigre del SUTEBA, controlada por la Multicolor, relevó más de 9300 casos y concluyó que el descuento aplicado por las autoridades educativas promedió los 84 mil pesos en agosto. Se trata de una cifra para nada despreciable en un contexto de bolsillos flacos. De hecho, el sindicato considera que son “descuentos abusivos” y reclama su devolución.

A todo esto, las conducciones oficiales del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) están esperando ser convocados por el Ministerio de Trabajo para reanudar las negociaciones paritarias. El último acuerdo lo firmaron a principios de julio e incluyó un aumento salarial del 7% a pagar en dos tramos. También contempló el compromiso del gobierno de retomar las conversaciones en septiembre, cosa que todavía no sucedió.
La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) reiteró el pedido el viernes pasado advirtiendo que “la situación salarial de los docentes es agobiante“. Liliana Olivera, la presidente del gremio, marcó la necesidad de “respuestas inmediatas”, pero todavía no habla de medidas de fuerza. Las facciones disidentes sí aunque, como se vio, de manera camuflada para no sufrir represalías. Así las cosas, los 190 días de clases previstos en el calendario están cada día más lejos y los resultados están a la vista.


