El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encara una semana diferente a las anteriores. En lugar de recorrer distintos municipios, se va a quedar en La Plata para reunirse con ministros de su gabinete. Los desafíos económicos en el centro de la agenda.
En su habitual conferencia de prensa de cada lunes, Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, anunció que “el gobernador ha decidido tener varias reuniones de gestión con distintos ministros y equipos”. La intención es “revisar la situación que es compleja dados los impactos que está teniendo en nuestra Provincia la política del gobierno nacional”, indicó.
La excepción va a ser el jueves cuando Kicillof vaya a Ituzaingó para participar de la ronda de negocios multisectorial que se va a hacer ahí. Ya hay más de 300 empresas inscriptas y la idea del gobernador es acercarse al sector pyme de manera directa.

Lo cierto es que la semana de reuniones llega en un complejo contexto para la Provincia. Dejando de lado las cuestiones internas, que siguen generando tensiones, la Provincia sigue padeciendo la asfixia financiera producto de los recortes presupuestarios nacionales. Según las últimas estimaciones, el desfinanciamiento alcanza los $26,7 billones contando desde diciembre de 2023, cifra que representa la mitad del presupuesto de este año.
Esta situación se vuelve especialmente preocupante en este momento del año, cuando el Estado debe abonar los sueldos de los trabajadores estatales junto con el aguinaldo. La Provincia ya garantizó el pago en tiempo y forma, pero el propio Bianco reconoció la “dificultad”. “No hay una imposibilidad, sí una dificultad de poder dar respuesta a los temas salariales. Hay una dificultad porque hay escasez de recursos”, dijo la semana pasada en su paso por Infocielo Play.

