El conflicto por FATE sumó este miércoles un dato clave en la audiencia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense: la empresa aseguró que más del 70% de los trabajadores ya acordó su desvinculación, mientras crece la presión política sobre Axel Kicillof.
La presentación se dio en el marco de la mediación que impulsa la Provincia, en línea con el escenario abierto en los últimos días, donde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) buscó centralizar el conflicto en territorio bonaerense.
El dato de la empresa que reubica el conflicto
Durante la audiencia, FATE insistió en que no está en condiciones de reabrir su planta. Según detalló, la nómina de personal pasó de 900 trabajadores a mediados de febrero se redujo a 256 en la actualidad.
En ese universo, además, se incluyen empleados con licencia gremial, lo que —según la firma— agrava aún más la imposibilidad de retomar la producción.
El argumento central apunta a la falta de personal especializado: técnicos, ingenieros y supervisores que resultan indispensables para operar una fábrica de neumáticos bajo condiciones mínimas de seguridad y calidad.
Con ese escenario, la empresa sostuvo que “bajo ninguna condición” es viable restablecer la actividad ni sostener el proceso productivo.

El dato expuesto por FATE brinda una nueva arista al conflicto: mientras el SUTNA venía denunciando una situación generalizada de reclamo, la empresa busca instalar que la mayoría de los trabajadores aceptó acuerdos de salida.
Esa cifra también dialoga con lo que, extraoficialmente reconocen desde el entorno bonaerense: el número de casos activos es sensiblemente menor al planteado inicialmente, lo que complica la viabilidad de algunas propuestas sindicales.
En ese marco, la Provincia mantiene su rol de mediador, aunque con límites ya explicitados: sin herramientas para resolver de fondo el conflicto, apunta a canalizar los reclamos hacia Nación.
La política se mete: Máximo Kirchner reaparece en escena
En paralelo a la audiencia, el conflicto sumó un condimento político. El diputado nacional Máximo Kirchner difundió una foto junto a referentes del SUTNA y expresó su respaldo a los trabajadores.
El gesto no pasó desapercibido: se trata de uno de los principales referentes de un sector del kirchnerismo duro que mantiene tensiones con el gobernador Axel Kicillof, lo que agrega una capa adicional al conflicto.
El momento tampoco parece casual: se produce en la jornada en que el sindicato se movilizará a La Plata para exigir una reunión directa con Axel Kicillof en la Casa de Gobierno.

En ese marco, Kirchner se reunió con el secretario general del gremio, Alejandro Crespo, junto a otros dirigentes sindicales, y cuestionó con dureza el rumbo económico nacional. En ese marco, sostuvo que el modelo impulsado por Javier Milei “solo asegura desocupación y salarios de miseria”.
Además, remarcó que la producción nacional “es una condición necesaria para el desarrollo” y defendió el rol de los trabajadores en la industria.
Presión cruzada sobre la Provincia
La aparición de Máximo Kirchner refuerza la estrategia del SUTNA de escalar el conflicto en el plano político y tensiona la posición de Kicillof, que hasta ahora mostró voluntad de acompañar el reclamo pero sin dejar de marcar las limitaciones de la provincia.
Por un lado, el Gobierno bonaerense facilita instancias de negociación. Por otro, marca límites concretos sobre su capacidad de intervención, en un contexto económico adverso y con decisiones estructurales que dependen de Nación.

