En una profunda entrevista brindada esta mañana al programa “Palabras +, palabras -“ por La Cielo 103.5, conducido por Albino Aguirre, el arzobispo de La Plata y presidente de Cáritas Argentina, Monseñor Gustavo Carrara, cruzó con dureza los dichos del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
El mandatario porteño había cuestionado la asistencia de la Iglesia a personas en situación de calle, alegando que dar comida y abrigo “puertas afuera” fomenta que los indigentes “vengan más” y se vuelvan “más dependientes”. Ante la consulta sobre si la Iglesia debe o no asistir a quienes se acercan a las parroquias, Carrara fue categórico: “Cuando hay que dar de comer, hay que dar de comer, evidentemente”.
Respecto a los planteos de Macri, el arzobispo sugirió que sus afirmaciones nacen del “desconocimiento”, aclarando que la institución no solo asiste en la vereda, sino que ofrece refugio estructural. “Cáritas en Buenos Aires tiene lugares donde aloja a las personas. Por lo menos tiene 400 plazas para varones, otras 50 plazas para mujer. Están los Hogares de Cristo y muchos de esos centros barriales son también casas comunitarias donde alojan a muchas personas”.
Humanidad frente a la estadística
Para el arzobispo, la mirada sobre la indigencia no puede ser meramente punitivista o de deslinde de responsabilidades. Carrara llamó a no juzgar a quienes terminan en la calle y a recuperar la empatía. “Uno no tiene que juzgar. Frente a situaciones muy complicadas, el Papa Francisco se preguntaba: ‘¿Por qué él está en esta situación y yo no?’. Es un poco misterioso”, reflexionó.
En su diálogo con Aguirre, subrayó que detrás de cada persona hay una historia de padecimiento: “Cuando uno se acerca a las personas que viven en la calle y se detiene y conversa, hay mucho sufrimiento, mucho dolor. En eso tenemos que ser respetuosos y no perder humanidad”. Para el prelado, la verdadera discusión no debería ser si se les da comida, sino cómo trabajar en conjunto para que no haya personas en esa situación.

