Hoy, la ciudad de La Plata fue escenario de un megaoperativo contra la venta ambulante ilegal, en una jornada marcada por algunos enfrentamientos entre vendedores y agentes de la Policía Bonaerense. Apenas un día después de que el intendente Julio Alak se reuniera con los manteros para acordar su relocalización en galerías comerciales, las fuerzas de seguridad patrullaron las principales arterias de la ciudad, en especial el cruce de 7 y 47, donde se vivieron momentos de violencia. Lo llamativo es que se realizó el mismo día que en el que se llevó a cabo un operativo casi idéntico en paralelo en Capital Federal.
En esa esquina al menos una decena de manteros resistió el operativo e intentó instalarse nuevamente en la vía pública, lo que desató un enfrentamiento con la Policía y el personal de la Subsecretaría de Convivencia y Control Ciudadano del Municipio. Los efectivos habían sido desplegados estratégicamente desde las primeras horas del día en puntos clave como 12 y 57, las diagonales 77 y 80, y la intersección de 8 y 48. El objetivo: evitar que los vendedores volvieran a instalar sus puestos de forma ilegal.
El operativo en La Plata, aunque tenso, está en línea con la política de reubicación propuesta por la Municipalidad, que busca trasladar a los vendedores hacia espacios aptos y regularizados, como parte del Programa de Reconversión. Sin embargo, la resistencia de algunos manteros refleja el conflicto que persiste en torno a esta problemática.
Mismo día, mismo horario y misma metodología: Alak y un mega operativo casi idéntico al de Jorge Macri
Mientras tanto, en Capital Federal, un operativo similar tuvo lugar hoy en la zona de Once. La Policía de la Ciudad, con 600 efectivos, allanó 197 depósitos de mercadería ilegal en el marco de una investigación que lleva cinco meses. El operativo se desarrolló en el polígono conformado por las avenidas Pueyrredón, Rivadavia, Corrientes y la calle Pasteur, donde los vecinos habían denunciado inseguridad y el entorpecimiento de la vía pública debido a la presencia de manteros.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró la medida y en sus redes sociales expresó con contundencia: “Se terminó la joda”. El dirigente del PRO destacó que con este operativo se asestó un “golpe durísimo a la mafia” que, según él, controlaba la venta ilegal en la zona. Además, Macri subrayó la importancia de “hacer cumplir la ley” y recuperar la libertad de circular por las calles.
Las similitudes entre los operativos de La Plata y Capital Federal resultan evidentes. Ambos distritos, dirigidos por referentes de espacios políticos opuestos (Alak de Unión por la Patria y Macri del PRO), han coincidido en una misma estrategia: desalojar la venta ambulante de las calles para reordenar el espacio público y combatir la ilegalidad.
En Capital, el operativo también tuvo respaldo judicial. El fiscal Federico Tropea ordenó los allanamientos, los cuales forman parte de un plan más amplio para erradicar la venta ilegal en zonas clave de la ciudad, como ya ocurrió en Parque Centenario hace un mes, donde fueron desalojados más de 2.000 manteros.
A pesar de las diferencias políticas, tanto en La Plata como en la Capital Federal, los gobiernos locales parecen estar alineados en la aplicación de operativos de control, un punto que no pasa desapercibido para la opinión pública. Mientras algunos celebran el orden y el cumplimiento de la ley, otros advierten sobre el impacto social y económico que puede tener esta medida sobre los vendedores ambulantes que no encuentran alternativas viables en los nuevos espacios propuestos, sobre todo en un contexto de crisis económica y escasez de puestos de trabajos bien remunerados.


