Con las negociaciones paritarias todavía cerradas, los principales sindicatos de docentes de la provincia de Buenos Aires volvieron a pedir una reunión con el gobierno de Kicillof. En particular, buscan sentarse con Flavia Terigi, la directora general de Cultura y Educación (DGCyE), para hablar sobre el posible impacto de El Niño en las escuelas.
La nota firmada por autoridades de los 5 gremios ingresó esta semana a la DGCyE. Ahí hablan de “la inminente llegada del fenómeno climático conocido como El Niño” y de una “necesidad urgente” de abordar el tema. En concreto, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) busca articular las medidas de prevención, organización y actuación “frente a las situaciones climáticas que pudieran derivarse”.
“La prevención requiere necesariamente de una mirada integral y de trabajo coordinado entre Educación, Salud y Seguridad”, sostuvieron en la misiva. En este sentido, pidieron la reunión con Terigi para “conocer las líneas de acción e intervención propuestas por el gobierno” en relación a los edificios escolares y a “las previsiones tendientes a garantizar la continuidad pedagógica”.

La intención del FUDB no es solo conocer el plan de las autoridades. También pretenden ser parte de “la construcción conjunta de estrategias preventivas y de actuación que resulten efectivas y adecuadas”. En la nota afirmaron que “la experiencia, competencia y perspectiva de los sindicatos constituyen aportes indispensables”.
El Niño podría convertirse en uno de los más intensos de los últimos años
Un informe elaborado por especialistas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) advirtió que el fenómeno climático de El Niño ya comenzó a desarrollarse y podría alcanzar una intensidad muy alta durante el próximo verano. Según los modelos internacionales, existe un 63% de probabilidad de que el evento sea muy fuerte entre noviembre y enero, lo que lo ubicaría entre los más intensos registrados en las últimas décadas.
Los especialistas explicaron que, durante un evento de El Niño, el noreste y el este del país suelen registrar lluvias más abundantes que el promedio, lo que en algunos casos puede derivar en inundaciones o eventos de precipitaciones intensas. Sin embargo, se aclaró que cada episodio tiene características propias, por lo que no es posible anticipar que este año ocurrirá exactamente lo mismo que en eventos anteriores.
Por ejemplo, durante el histórico episodio de 1997/98 las lluvias fueron mucho más intensas debido a la combinación de El Niño con otros fenómenos climáticos. En cambio, en el verano de 2015/16, pese a tratarse también de un evento extremo, enero resultó más seco de lo esperado por la influencia de otras condiciones atmosféricas.


