Una medida cautelar suspendió este viernes la subasta pública para la venta del Complejo Casino de Necochea,un emblemático predio de más de 22 mil metros que se encuentra abandonado y con un fuerte deterioro producto de incendios y el abandono ocurrido a lo largo de los años.
La medida fue adoptada por el titular del Juzgado Contencioso Administrativo de Necochea, Dr. Carlos Herrera a pedido de la ambientalista Susana Laborde, quien demandaba que la justicia verifique si se cumplieron los requisitos legales establecidos en la ordenanza 12.009/25 y los decretos reglamentarios.
Con la decisión, la compulsa prevista para el próximo miércoles quedó trunca y restará saberse como continuará la discusión judicial.
Al conocer día atrás la demanda vinculada a sectores ambientalistas, el intendente Arturo Rojas no pudo ocultar su fastidio: “Es un disparate con motivación política” afirmó.
“Espero que el juez Herrera no dé lugar a este disparate” sostenía pero su pedido no surtió efecto en el magistrado.
Cierre de la inscripción y un único oferente
La determinación judicial se conoció horas después de conocido el cierre del registro de oferentes. En horas del mediodía, el municipio había comunicado que una sola oferta que cumplió con los requisitos y realizó un depósito de más de 975 millones de pesos, equivalente al 20% del valor de base de la compulsa (unos 5 mil millones de pesos).
La subasta tenía fecha para el próximo miércoles 11 de febrero e incluía la presencia de funcionarios provinciales y locales e incluso no se descartaba la llegada del gobernador Axel Kicillof.
La empresa anotada es “A Toda Vela Mar S.A.” una firma de empresarios balcarceños que ya tienen inversiones en Necochea y que incluso intentaron quedarse tiempo atrás con la concesión del ex Balneario ACA.

Un ícono del turismo que se convirtió en elefante blanco
El emblemático edificio fue inaugurado en la década del 70’ y abarca un predio de aproximadamente 22 mil metros cuadrados frente al mar y el Parque Miguel Lillo.
Con su estructura circular y vanguardista y su techo de “paraguas”, un sistema estructural de losas con forma de paraguas invertidos, se convirtió en una solución técnica de avanzada para la época.

Poseía un teatro auditórium de gran envergadura con capacidad para 650 butacas que fue arraso por uno de los tres incendios sucedidos entre 2001, 2018 y 2020.
La falta de mantenimiento estructural, sumada a la desinversión y los cierres de la sala de juegos, llevaron al edificio a un estado de ruina en varias de sus alas.
El municipio de Necochea había impulsado la venta del inmueble y un marco regularorio con una ordenanza sancionada para tal fin pero lo cuestionamientos legales dejaron ahora la venta en suspenso.

