Con la confirmación de una nueva víctima fatal, se agravó en las últimas horas el saldo del trágico incendio ocurrido días atrás en el geriátrico del barrio Isaura, en la ciudad de Olavarría. Desde el Municipio informaron este viernes el fallecimiento de Omar Antonio Beratz, uno de los residentes del hogar de larga estadía que permanecía internado en el Hospital Municipal “Doctor Héctor Cura” como consecuencia del siniestro. Con esta muerte, ya son tres las personas que perdieron la vida tras el incendio.
A través de un comunicado oficial, la Municipalidad de Olavarría expresó sus condolencias, solidaridad y acompañamiento a la familia y a los seres queridos de Beratz, quien se encontraba hospitalizado desde el inicio de la emergencia. El hecho generó una profunda conmoción en la comunidad local, que desde el primer momento siguió con atención la evolución de los heridos.
En cuanto al estado sanitario actual, las autoridades precisaron que son cuatro las personas que continúan internadas. Tres de ellas permanecen en el Hospital Municipal “Doctor Héctor Cura” y una en la clínica “María Auxiliadora”. Todas se encuentran alojadas en unidades de terapia intensiva, bajo estricta supervisión médica. En contrapartida, el parte oficial detalla que 37 personas ya recibieron el alta médica, luego de haber sido asistidas por inhalación de monóxido de carbono y otras lesiones derivadas del incendio.
Abrazo solidario y pedido de empatía
Mientras continúa la investigación judicial para determinar las causas del siniestro y eventuales responsabilidades, este sábado por la mañana se llevó adelante una muestra de apoyo y acompañamiento frente a la residencia de adultos mayores “La Sabiduría”, el lugar donde ocurrió el incendio. Desde las 10, familiares, allegados y vecinos participaron de un abrazo simbólico con el objetivo de acompañar a los damnificados, recordar las experiencias vividas en la institución y expresar el deseo de que el hogar pueda volver a funcionar.
Durante el encuentro tomó la palabra Soledad Urbieta, familiar de uno de los residentes, quien destacó el acompañamiento recibido por parte de los responsables del lugar, Sergio, Michael y Brian. “Este abrazo solidario es no solo para recordar todos los buenos momentos que pasamos en la residencia, sino también para sostener la ilusión de que este gran hogar se vuelva a levantar”, expresó visiblemente emocionada.
En su testimonio, Urbieta puso el foco en el cuidado cotidiano que recibían los adultos mayores y en el rol humano que cumplían quienes estaban a cargo del geriátrico. “Cuando nadie me abrazó ni a mí, ni a mi mamá ni a mis hermanas, Sergio lo hizo. Nos ayudó en un momento muy complicado”, señaló. Al recordar la estadía de su padre en la residencia, agregó: “Mi papá bailaba, mi papá sonreía, mi papá estaba abrazado”.
Durante la jornada también se pidió por la pronta recuperación de Sergio y de todas las personas que continúan afectadas en su salud tras el incendio. En ese marco, Urbieta realizó un llamado a la empatía y al compromiso de los distintos sectores para garantizar mejores condiciones en los geriátricos de la ciudad. “Ayudemos a ayudar, usemos las palabras correctas y para quienes tienen que poner lo que hay que poner, que estén acá, que nos abracen”, concluyó.
El trágico episodio dejó al descubierto no solo el dolor de las pérdidas humanas, sino también el debate sobre las condiciones de seguridad, el acompañamiento institucional y el rol del Estado en el control y asistencia de los hogares de adultos mayores en Olavarría.

