Un repartidor de carne de 55 años fue atacado brutalmente cuando se disponía a salir a trabajar y terminó ensangrentado en la puerta de su casa. La banda actuó con violencia extrema, lo redujo a culatazos y escapó con un botín millonario.
El asalto ocurrió alrededor de las 3 de la mañana en la zona de 142 y 412, en la localidad de Arturo Seguí. La víctima, dedicada al reparto de carne en distintos puntos de la ciudad, estaba por iniciar su jornada laboral cuando al menos dos delincuentes vestidos con ropa oscura, capuchas y pasamontañas irrumpieron en la propiedad tras saltar el portón.
Sin darle margen de reacción, lo encañonaron y comenzaron a golpearlo. De acuerdo a su testimonio, uno de los atacantes le aplicó un fuerte culatazo en la cabeza mientras otro lo apuntaba a corta distancia. En medio del shock y el dolor, el hombre optó por tirarse al suelo y simular que había perdido el conocimiento para frenar la agresión.
Mientras uno de los asaltantes lo vigilaba, el resto ingresó a la vivienda y revisó cada ambiente en busca de dinero y objetos de valor. La secuencia fue rápida pero devastadora: cajones abiertos, pertenencias revueltas y una fuga precipitada cuando comenzaron a sonar tanto la alarma domiciliaria como la vecinal.
Antes de escapar, los delincuentes volvieron a golpearlo y huyeron por calle 142 en dirección a 411.
QUÉ LE ROBARON
Tras el ataque, el comerciante constató el faltante de una suma cercana a los 7 millones de pesos en efectivo, además de joyas de oro, relojes, cadenas, pulseras y anillos de valor sentimental que había heredado de su familia.
A pesar de las lesiones en la cabeza, decidió no ser trasladado a un hospital y recibió atención de una enfermera de confianza. La investigación quedó a cargo de la Justicia, que intenta identificar a los responsables de un golpe que dejó a un trabajador al borde de la tragedia.

