La Universidad Católica de La Plata llevó adelante la presentación de las Reglas Papa Francisco en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. Este documento elaborado por la Pastoral Judicial reúne 18 directrices para una justicia más humana y procura resguardar la vida y la dignidad de las personas excluidas.
Durante la jornada, referentes eclesiales, fiscales, jueces y procuradores analizaron el trabajo comunitario que dio origen al texto y su aplicabilidad en el sistema judicial argentino. La actividad contó con una masiva convocatoria de autoridades y especialistas del ámbito judicial.
Puntos centrales de las directrices y su impacto en el sistema judicial
Inspiradas en la labor de Francisco, las Reglas buscan promover un trato digno por parte de los agentes estatales hacia quienes permanecen en los márgenes de la sociedad. Entre sus aspectos principales, el texto propone garantizar la satisfacción de necesidades básicas como alimentación, abrigo y vivienda. Asimismo, la iniciativa plantea habilitar certificados provisorios de identidad, agilizar las causas de sectores vulnerables, atender la situación psicosocial de los involucrados y permitir acompañantes de confianza.
La apertura de la actividad estuvo a cargo de la rectora Rita Gajate, quien valoró la importancia de generar espacios de acción frente a las necesidades de los justiciables. A su vez, el obispo de San Justo, monseñor Eduardo García, remarcó que una “justicia equitativa no debe descargar toda su fuerza sobre los sectores más débilmente posicionados.”
En las exposiciones, el fiscal de Estado bonaerense, Hernán Gómez, aludió a la necesidad de mantener un trato empático y reflexionar sobre las decisiones institucionales. Por su parte, el juez Alejandro Slokar destacó “la urgencia de acortar la brecha entre la gestión judicial y la realidad social mediante la presencia en el territorio”.
Además, el procurador general Julio Conte-Grand recordó la vinculación con los Hogares de Cristo y confirmó la pronta adhesión del organismo a este reglamento. La moderación de los paneles correspondió a Karina Yabor y Cecilia López Puertas.
Antecedentes territoriales y la búsqueda del bienestar comunitario
El antecedente directo de esta normativa fue una serie de encuentros desarrollados desde 2024 bajo el nombre de Diálogos por una justicia más humana. Dichas actividades tuvieron lugar en distintos barrios populares del país junto a especialistas, funcionarios y referentes sociales.

Por último, el arzobispo Gustavo Carrara valoró el cambio de paradigma: “Debemos trabajar por el derecho a la felicidad. Que los niños sonrían, que los ancianos puedan reunirse. Y para eso el poder judicial y cualquier poder del Estado necesita de la comunidad, porque desde ella las personas pueden desplegarse, desarrollarse y ser felices”.


