Esta vez no fue una frigorífico ni una fábrica con 80 millones de pesos escondidos en el cielorraso. Fue un autoservicio de barrio ubicado en 149 y 50 de Los Hornos, un comercio de cercanía donde los vecinos paran a comprar todos los días.
Según lo que se observa en las cámaras de seguridad del lugar, cinco delincuentes entraron de golpe, a plena luz del día. No fue un arrebato. Mientras uno se quedó en la puerta haciendo de campana, los otros cuatro redujeron a los empleados y a los clientes que estaban adentro.
En menos de tres minutos, bajo amenazas, vaciaron las cajas registradoras y cargaron mercadería. Se llevaron lo que tenían a mano, desde efectivo hasta productos de las góndolas.
Después, escaparon rápidamente. Cuando llegó el primer patrullero, ya no había nadie.
Fuentes policiales confirmaron a Infocielo que la zona fue rastrillada y que ya se está realizando el relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas de las calles 149 y 50. Las imágenes podrían resultar clave para reconstruir el recorrido de los asaltantes e identificar a los responsables.
El episodio se suma a una serie de robos de características similares registrados en La Plata en los últimos días. El caso más resonante ocurrió en una fábrica de colorantes de Melchor Romero, donde cuatro encapuchados permanecieron más de una hora dentro del establecimiento, taparon los detectores con papel, desactivaron la alarma y fueron directamente a la oficina en la que había 80 millones de pesos.
Tres golpes comando en pocas horas
El asalto al autoservicio se suma a otros episodios que encendieron las alarmas por la modalidad de los ataques. Entre ellos figuran el robo al Frigorífico Gorina, donde participaron siete delincuentes y hubo dos cajas fuertes involucradas, y el asalto a El Imperio del Cerámico, de donde se llevaron 25 millones de pesos destinados al pago de sueldos.
También está bajo la lupa el golpe a la fábrica de colorantes ubicada en 161 entre 516 y 517, en Melchor Romero. La precisión con la que actuaron los ladrones, que fueron directamente al lugar donde estaba el dinero, alimentó la sospecha de que pudieron contar con información previa.
Ahora, el escenario fue un comercio barrial de 149 y 50. Cinco delincuentes, un negocio en plena actividad y clientes y empleados reducidos bajo amenazas conforman el cuadro de un asalto que vuelve a poner el foco en la seguridad en la periferia platense.
La diferencia está en el lugar elegido. Los ataques anteriores apuntaron a establecimientos industriales y sumas millonarias. Esta vez, el blanco fue un autoservicio, con dinero de la recaudación y mercadería al alcance de los asaltantes.
La investigación quedó caratulada como robo agravado en poblado y en banda y está en manos de la DDI La Plata. El análisis de las cámaras de seguridad será uno de los principales elementos para intentar identificar a los responsables y determinar cómo escaparon.


