Juan Sebastián Verón aprovechó la Asamblea General Ordinaria de Estudiantes para referirse a dos episodios que lo tuvieron como protagonista directo en las últimas semanas. El presidente del Pincha habló de la sanción que recibió del Tribunal de Disciplina de la AFA por los incidentes ocurridos ante Rosario Central y también cuestionó con dureza la decisión de Conmebol que impidió que Marcos Rojo pudiera disputar la ida de las semifinales de la Copa Libertadores ante Flamengo.
La Bruja fue suspendida durante tres meses junto con el vicepresidente segundo, Pascual Caiella, y el director deportivo Marcos Angeleri, luego de que los tres ingresaran al campo de juego y se enfrentaran con el árbitro Darío Herrera durante la final de la Supercopa Internacional disputada en Santiago del Estero.
Lejos de esquivar el tema, Verón reconoció que puede comprender la determinación disciplinaria, aunque explicó qué lo llevó a reaccionar de esa manera. “En algún punto, la entiendo porque se dieron situaciones que posiblemente no están bien. Por otro lado, la sentía justa por lo que habíamos vivido y por lo que vivió la gente. Está bien”, sostuvo.
Cuando le preguntaron directamente si había perdido los estribos, el presidente de Estudiantes buscó separar aquella reacción de lo sucedido exclusivamente dentro de la cancha. “No fue por el partido, fue por todo lo que se estaba generando y se había generado en el día, más que nada”, explicó.
Verón también dejó en claro su fastidio por otro de los conflictos recientes que atravesó el club: la imposibilidad de utilizar a Marcos Rojo frente a Flamengo en UNO. Estudiantes había incorporado al defensor recurriendo a la lesión de Gabriel Neves y consideraba que el procedimiento administrativo utilizado también permitía incluirlo en la Libertadores. Sin embargo, Conmebol no autorizó su participación.
La palabra de Juan Sebastián Verón
“Lo que pasó para mí fue totalmente injusto y arbitrario. Hicimos una presentación por eso. Obviamente te da bronca, pero tenés que seguir”, señaló Verón, quien además destacó la manera en la que el plantel absorbió el golpe: “El equipo respondió como tenía que hacerlo, la gente también, y jugamos nuestro partido”.
La preocupación, explicó, excedía incluso el nombre propio de Rojo. Con varias bajas en la última línea, Alexander Medina afrontó el primer cruce de semifinales con un margen mínimo entre sus centrales. “Más allá de quién esté, se podía lesionar uno de los centrales y no nos quedaba nadie. Era un tema de números”, remarcó.
Aunque también reconoció especialmente la situación del ex Manchester United y Boca. “Marcos hace un esfuerzo grande, entiendo sus ganas de jugar y nosotros hicimos todo para que estuviera”, expresó.
Y Verón cerró dejando abierta una puerta pensando en el desquite en Brasil: “No se pudo y vamos a hacer todo el esfuerzo para que pueda estar en la vuelta”. Estudiantes ya dio su primera batalla ante Flamengo dentro de la cancha. Mientras tanto, desde la dirigencia siguen jugando otro partido, en los escritorios, para intentar que Medina pueda contar con Rojo en el Maracaná.


